martes. 16.07.2024

Repertorium, un proyecto subvencionado por el Programa Horizonte Europa, se pone en marcha con el objetivo de recuperar 4.000 cantos gregorianos silenciados desde hace más de 1.000 años, según ha informado el consorcio en un comunicado.

El primer objetivo tiene que ver con la musicología, ya que buscará crear herramientas para la digitalización y catalogación de manuscritos musicales, comenzando por manuscritos medievales y ópera italiana del siglo XVIII. Como parte del proceso, se espera que se recobren en torno a 4.000 cantos gregorianos.

El segundo objetivo está relacionado con la tecnología aplicada al tratamiento del sonido. "Se trata de crear experiencias de sonido inmersivo en conciertos de música clásica que permitan al usuario interactuar con la orquesta, y que generen nuevas oportunidades para el sector musical en cuanto a educación, comercialización, atracción de nuevos públicos y desarrollo de plataformas virtuales de streaming", han explicado desde el proyecto.

Con el fin de preservar el patrimonio musical europeo, se aplicará la tecnología desarrollada en el archivo histórico de la Abadía de Solesmes (Francia), del cual se recuperarán piezas medievales únicas, muchas de ellas perdidas y rescatadas de guerras y expolios, que quedarán disponibles a través de una plataforma abierta que acercará este género tanto a académicos y estudiantes como al público en general.

Además, Rrepertorium sentará las bases tecnológicas sobre el proceso de catalogación de los archivos musicales utilizando, entre otras, técnicas de Inteligencia Artificial, que quedarán disponibles, en código abierto, para que se puedan aplicar a otros archivos históricos musicales.

La otra vertiente del proyecto se centrará en desarrollar tecnologías que permitan una completa experiencia inmersiva en conciertos de música clásica, de forma que el usuario pueda interactuar con la orquesta con fines lúdicos o educativos.

Esta tecnología, además, será accesible para las orquestas, de forma que el público pueda interactuar en conciertos inmersivos a través de plataformas tecnológicas y de realidad virtual, e impulsar así el desarrollo de nuevos mercados en streaming y la captación de nuevas audiencias.

Repertorium dará a conocer las tecnologías desarrolladas en ciclos de conferencias y ferias, además de elaborar material educativo y una serie de publicaciones para su difusión. Asimismo, en su etapa final, el proyecto ofrecerá varios conciertos y una ópera para que el usuario pueda experimentar toda esta tecnología en la práctica.

También se impartirán talleres en conservatorios y escuelas de música.

En total, el consorcio trabajará con cerca de 400.000 imágenes de manuscritos antiguos. Dentro de cada una de las 400.000 imágenes no solo hay una obra musical, sino varias, por lo que se estima un total de dos millones de cantos a correlacionar buscando concordancias con otras ya registradas.

De estos dos millones de cantos, 127.000 se están catalogando manualmente para entrenar al reconocimiento óptico musical (OMR) basado en deep learning. Y de esos 127.000 se espera recobrar 4.000 cantos que no se ha transcrito, ni estudiado, ni catalogado o cantado, desde hace más de 1.000 años.

Repertorium (Researching and Encouraging the Promulgation of European Repertory through Technologies Operating on Records Interrelated Utilising Machines) está integrado por un consorcio cuyos miembros provienen de ocho países y encabezado por la Escuela Politécnica Superior de Linares de la Universidad de Jaén.

Entre los socios, además, se encuentran el Instituto Complutense de Ciencias Musicales, la Universidad de Alicante, la Asociación Hispana para el Estudio del Canto Gregoriano, la Universidad de Oxford, la Universidad Politécnica de Milán, la Universidad de Tampere, la empresa de marketing creativo de Hamburgo, el desarrollador Spork Digital del Reino Unido, la Asociación Francesa Musicologie Médiévale, la Orquesta Filarmónica Nacional de Lituania y el desarrollador de tecnología cultural Odratek BV.

Recuperan 4.000 cantos gregorianos silenciados desde hace más de 1.000 años