Los siete gallegos de la flotilla a Gaza llegan a Santiago: "No vamos a parar"
La mayoría de la delegación llegó al aeropuerto de Bilbao, donde la Ertzaintza llevó a cabo una "carga policial muy intensa": "Parecía que estábamos regresando a Israel".
Los siete activistas gallegos que participaron en la Global Sumud Flotilla, la cual fue detenida por Israel en el Mediterráneo a comienzos de semana, arribaron esta noche a Santiago de Compostela. Fueron recibidos con aplausos y cánticos en apoyo a Palestina.
Tras los reencuentros y abrazos, Sandra Garrido agradeció la movilización ciudadana durante los últimos días y dejó claro: "No nos detendrán. Habrá otra flotilla". Junto a ella llegaron también Alberte Pagán, Ana Fuentes, Andrea Morales, Benito González, Duarte Ferrín y Xurxo Porritt.
Más de 40 españoles participaron en esta acción internacional que buscaba romper el bloqueo humanitario en Gaza. Salieron desde Estambul, Turquía, donde fueron deportados luego de ser retenidos en alta mar por Israel. La delegación gallega hizo una primera escala en Bilbao, donde la Ertzaintza efectuó duras cargas policiales.
Sobre lo ocurrido al mediodía, Garrido comentó que el recibimiento en Bilbao fue similar al que vivieron en Israel: "Hubo una carga policial brutal, parecía que volvíamos a estar allí". Después continuaron su viaje hacia Santiago, llegando pasadas las 22:45 horas, casi media hora más tarde de lo previsto.
Antes de las 22:00, decenas de personas ya esperaban en la estación de Santiago. Portaban banderas palestinas, pancartas con mensajes como "Palestina libre" y algunos llevaban puesto el típico kufiya.
Para Garrido, la flotilla cumplió su objetivo. Recordó que a finales de abril hubo una primera interceptación, tras la cual muchos activistas siguieron adelante en su travesía. En esta ocasión, más de 500 personas fueron desaparecidas, retenidas y torturadas en dos barcos en alta mar.
"No pasó nada grave, aunque se notaba que la gente se estaba movilizando nuevamente, como el año pasado", explicó con emoción. A pesar de las denuncias por torturas de activistas de todo el mundo, Garrido subrayó que esto es apenas una mínima parte de lo que sufren realmente los palestinos.