Parlamento Europeo impulsa ley para controlar inversiones y seguridad en IA

Archivo - Un móvil con las siglas AI de Artificial Intelligence (Inteligencia Artificial)
  1. El Parlamento Europeo y la IA bajo vigilancia
  2. Normativa europea ante los retos de la IA
  3. Equilibrio entre regulación, innovación y autonomía

El Parlamento Europeo y la IA bajo vigilancia

Esta semana, la inteligencia artificial volvió a brillar en el Parlamento Europeo, durante la sesión celebrada en Estrasburgo. Con un respaldo contundente —508 votos a favor— los eurodiputados instaron a los estados miembros a ser más vigilantes frente a las inversiones extranjeras en sectores sensibles como defensa, semiconductores, materias primas y, obviamente, la propia inteligencia artificial.

Horas antes, durante un debate intenso, se advirtió sobre los riesgos crecientes que representan para la ciberseguridad los nuevos modelos avanzados de IA. Sistemas capaces de identificar vulnerabilidades y crear formas para atacarlas, como Mythos desarrollado por la empresa estadounidense Anthropic, pusieron en alerta a los parlamentarios. Por ello, exigieron adoptar medidas urgentes para fortalecer la protección de las infraestructuras críticas de la Unión Europea.

Para Pilar del Castillo, eurodiputada del PP en la Comisión de Industria, Investigación y Energía, “la inteligencia artificial es un recurso estratégico para la UE en el desarrollo digital tanto como los chips o los semiconductores, y eso requiere acción a escala europea, una respuesta que trascienda las fronteras”. Durante el debate destacó que la evolución de estos modelos representa un "salto cualitativo" a una "velocidad exponencial", y subrayó la necesidad de controlar los usos que pueden suponer riesgos tanto para la ciudadanía como para las empresas.

Del Castillo resalta que Mythos “está entrenado no solo para detectar vulnerabilidades, sino también para elaborar un código que permita explotarlas”, lo cual genera una doble amenaza: “una IA que señala un peligro, pero también enseña cómo aprovecharlo”.

Por su parte, José Cepeda, eurodiputado del PSOE y miembro suplente de la Comisión de Seguridad y Defensa, alertó de que "hablar de la IA hoy" es hablar de "un arma de guerra". Exigió al bloque comunitario un gran impulso para construir un modelo de soberanía europea. En conversación con 20minutos, señaló cómo la inquietud creada por estos modelos es tan grande que incluso compañías con fuertes inversiones en ciberseguridad se sienten vulnerables, especialmente ante sistemas como los de Anthropic, integrados en sectores de seguridad y defensa.

Normativa europea ante los retos de la IA

La UE fue pionera al aprobar en 2024 la primera Ley de IA, un marco regulatorio que clasifica los riesgos asociados en cuatro niveles: desde aquellos considerados inaceptables, hasta otros con restricciones, y un último grupo libre de obligaciones, como los videojuegos, según explicó Pilar del Castillo. El objetivo fundamental era garantizar la protección de los derechos humanos, la democracia y la integridad personal.

Este 2026 se ha sumado el Ómnibus Digital, una actualización que revisa y perfecciona la legislación previa para facilitar la regulación con estándares más claros, evitar la duplicidad normativa y flexibilizar ciertas restricciones como la marca de agua en las imágenes generadas por IA. Este paquete incluye, además, la prohibición estricta de crear imágenes de desnudos mediante IA, lo que se conoce como “nudificación”. Sobre estas novedades, la eurodiputada del PP resumió que el objetivo es simplificar la legislación vigente.

José Cepeda apunta que existen tres grandes modelos para el desarrollo de inteligencia artificial. El europeo, que busca proteger la privacidad y garantizar trazabilidad. El estadounidense, que confía en los códigos éticos internos de las empresas. Y el chino, que responde únicamente a las órdenes del Partido Comunista.

Un desafío común es el ritmo vertiginoso de los avances tecnológicos. Cepeda reconoce que "la tecnología va a una velocidad donde nos estamos dando cuenta que podemos quedarnos atrás", incluso en la capacidad de desarrollar defensas digitales eficaces. La rapidez con que evoluciona la IA puede dejar atrás los procesos legislativos, que son más lentos.

Pilar del Castillo también destacó la importancia de actuar con rapidez, recordando que uno de los grandes obstáculos de la UE es la lentitud en sus procedimientos. Sin embargo, señaló que la vicepresidenta de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, Virkkunen, ha anticipado que en las próximas semanas se presentarán propuestas para enfrentar y mitigar estos retos. La parlamentaria concluyó señalando que esta transformación tecnológica es “extraordinaria, permanente y a una velocidad sin comparación con cualquier otra revolución desde la industrialización”.

Equilibrio entre regulación, innovación y autonomía

La rapidez con la que avanza la inteligencia artificial obliga a la Unión Europea a adaptarse de forma ágil, buscando un delicado equilibrio. Es necesario combinar una regulación que proteja a las personas y empresas con la innovación que permita crear una industria europea competitiva, capaz de mantener su independencia tecnológica frente a terceros países, especialmente en seguridad cibernética.

Para Cepeda, “regular no va en contra del desarrollo comercial o mercantil. Una cosa es regular y otra simplificar administrativamente”. Resaltó que iniciativas como el Ómnibus Digital pretenden agilizar el sistema legislativo para hacer a las empresas europeas más competitivas, sin renunciar a los principios y valores garantistas que caracterizan al modelo europeo.

Este balance es esencial para reforzar la autonomía estratégica, un objetivo que la UE persigue desde hace años. “Estamos desarrollando planes para gastar no más, sino mejor, en seguridad y defensa”, precisó Cepeda. La inteligencia artificial se convierte en un sector crítico en un contexto geopolítico inestable. “La OTAN se está empezando a fragilizar y nosotros tenemos que tener nuestras propias industrias”, enfatizó, haciendo hincapié en la necesidad de no depender de los avances tecnológicos de China o Estados Unidos.

El eurodiputado añadió que esta realidad ha dejado de ser una mera prioridad para ser un hecho tangible, y que países como Canadá también buscan colaborar para mantener el equilibrio tecnológico y de defensa con la Unión Europea.

Del Castillo cree que las instituciones europeas han tomado plena conciencia de estos nuevos retos, que se vuelven cada vez más evidentes. Reconoce que la evolución de la IA tiene aspectos positivos y negativos, pero que vivir en una democracia implica responsabilidad y rendición de cuentas sobre el uso de estas herramientas.

Finalmente, Cepeda destaca que el modelo europeo debe priorizar “que el ser humano sea el protagonista, no al revés”. Para esto, "debemos seguir apostando por ese modelo, que respeta derechos y libertades, preservando la autonomía tecnológica frente a terceros países”.