Florentino Pérez entrega al papa León XIV una camiseta del Real Madrid
El papa León XIV fue recibido este lunes en el Estadio Santiago Bernabéu en un acto con la comunidad diocesana de Madrid, donde el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, le entregó una camiseta del equipo con su nombre.
El mandatario de la entidad madridista obsequió al Sumo Pontífice una camiseta personalizada con el nombre de pila, Robert F. Prevost, y el número 1 en la espalda. Además, el regalo incluyó una réplica del estadio. Por su parte, León XIV correspondió con la entrega de una medalla a Florentino Pérez.
Durante su viaje hacia España, el papa comentó que para Robert Prevost, su nombre de pila, el equipo favorito es el Real Madrid, aunque puntualizó que "el papa es de todos los equipos".
Detalle del encuentro en el Bernabéu
El encuentro fue organizado por la Iglesia diocesana de Madrid junto a las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe, que aglutinan a parroquias, movimientos, vida consagrada, sacerdotes y agentes pastorales. Durante la jornada, se estrecharon lazos entre representantes de distintas comunidades religiosas y el club blanco.
La convocatoria congregó a unas 70.000 personas en el mítico estadio madridista. De ellas, más de 24.000 procedían de parroquias, aproximadamente 7.000 pertenecían a asociaciones, hermandades y movimientos, otros 7.000 eran de comunidades educativas y cerca de 4.000 pertenecían a la vida consagrada y al clero, entre obispos, autoridades y figuras del Real Madrid que completaron el aforo.
Los asistentes y distribución del evento
El césped del estadio fue dividido en hexágonos para ubicar a representantes de diferentes áreas de la Iglesia: sacerdotes, coordinadores de consejos pastorales, vida consagrada y jóvenes. Cerca del escenario principal se situaron unas 800 personas que formaban parte de las delegaciones de migrantes, pastoral social y Cáritas.
En el centro del escenario, el papa León XIV estuvo rodeado por alrededor de un centenar de personas que representaban las diversas realidades de la Iglesia madrileña, generando un momento de unión y cercanía entre el Pontífice, la comunidad religiosa y la afición madridista.