LoxamHune factura 200 millones en 2025 y pasa a llamarse Loxam
LoxamHune acelera en la Península. El grupo de alquiler de maquinaria cerró 2025 con 200 millones de euros de facturación en España y Portugal y pone el foco en seguir creciendo.
El dato llega con un mensaje claro: en España, los ingresos subieron un 11% frente al año anterior. Y el ritmo no afloja: en solo ocho años, la compañía ha pasado de duplicar cifras a reforzar estructura.
La fotografía completa incluye más empleo, más rentabilidad y un giro de marca que pretende unificar al grupo. La clave ahora está en 2026: nuevas aperturas, más equipos eficientes y una apuesta fuerte por la descarbonización.
- Ingresos y empleo en máximos
- LoxamHune pasa a llamarse Loxam
- Ebitda al alza y margen sólido
- Hoja de ruta para 2026: más delegaciones
- Inversión verde y parque de equipos
Ingresos y empleo en máximos
El grupo de alquiler de maquinaria terminó 2025 con 200 millones de euros de ingresos en España y Portugal. En el mercado español, la facturación avanzó un 11% respecto al ejercicio previo.
La evolución se entiende mejor con perspectiva: en 2018 la cifra era de 101 millones. Eso significa que el negocio se ha duplicado en ocho años. En paralelo, la plantilla directa también ha crecido, al pasar de 600 a 1.000 personas.
Estos datos se han comunicado coincidiendo con la convención anual celebrada este sábado en Madrid. Un evento que sirve de termómetro interno y también de escaparate del plan de expansión.
LoxamHune pasa a llamarse Loxam
Otro movimiento relevante ya está en marcha: la marca LoxamHune simplificará su nombre y pasará a operar como Loxam. El anuncio se enmarca en una estrategia de coherencia global del grupo francés.
El consejero delegado, Luis Ángel Salas, ha indicado que el cambio de marca se ejecutará durante este año. La medida se aplicará también en otros países donde el grupo operaba con denominaciones locales como Ramirent, Nationwide Platforms o A Geradora, entre otras.
"La estrategia se basa en desarrollar una identidad común en todos los países del grupo, manteniendo las particularidades locales que hacen única a cada filial. Iniciativas como Loxam United o la definición de una cultura corporativa compartida buscan fortalecer la cohesión y el sentimiento de pertenencia a un mismo marco internacional", ha argumentado.
Ebitda al alza y margen sólido
La compañía también ha puesto cifras a su rendimiento operativo. En 2025, el resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó 86,5 millones de euros.
El crecimiento fue del 10% frente a 2024. Además, el margen se situó en el 43,7% sobre ventas, un indicador que, según la empresa, encadena 14 años de mejora continuada.
Con estos números sobre la mesa, el mensaje al mercado es directo: el grupo no solo crece, también lo hace con una estructura de rentabilidad que gana peso año tras año.
Hoja de ruta para 2026: más delegaciones
Las previsiones para 2026 apuntan a más presencia en la Península. El plan incluye la apertura de nuevas delegaciones en Sagunto (Valencia), Logroño, Burgos y Palmela (Portugal).
El contexto del sector acompaña. La Asociación Europa del Alquiler (ERA) prevé para este año un crecimiento del 5,5% en España y del 7% en Portugal. Son, según este organismo, los dos mercados europeos con mejores perspectivas.
Para quien sigue la evolución del alquiler de maquinaria, la lectura es clara: la demanda empuja y la carrera por estar cerca del cliente entra en una fase decisiva.
Inversión verde y parque de equipos
El plan de modernización continúa con un objetivo marcado: reforzar el servicio y, a la vez, recortar emisiones. La compañía mantendrá la inversión en maquinaria nueva de bajas emisiones, en línea con los compromisos de descarbonización y criterios ESG (medioambientales, sociales y gobierno corporativo), tanto propios como de clientes y proveedores.
El tamaño del parque ayuda a entender la dimensión del cambio. De los más de 30.000 equipos (incluidos los no motorizados), más del 70% ya corresponde a soluciones de nulas o bajas emisiones (motores eléctricos o híbridos).
El resto se reparte entre un 18% de motores de última generación (Stage V) y un 13% de equipos motorizados diésel o gasolina clásicos. Un mix que marca la hoja de ruta: más electrificación y renovación para responder a la presión regulatoria y a la demanda de obras más limpias.