Accidente en Adamuz: Un mes después, la pesquisa se enfoca en las carreteras

Uno de los vagones del tren de Iryo implicado en el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba)

La investigación sobre el incidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), hace exactamente un mes, se concentra en el estado de las vías donde descarriló el tren Iryo con destino a Madrid, que en cuestión de segundos impactó contra el tren Alvia que se dirigía a Huelva, el pasado 18 de enero a las 19:45 horas.

Al mismo tiempo, se aguarda la apertura de las cajas negras de ambos trenes, bajo la supervisión de la autoridad judicial —la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos—, encargada del proceso, que actualmente gestiona 34 denuncias y una pieza separada de acción popular para estudiar la aceptación de la personación de siete entidades, partidos políticos y asociaciones como acusaciones populares.

  1. Estado de la investigación y personal judicial
  2. Acciones populares y demandas presentadas
  3. Peticiones y evidencias recogidas
  4. Importancia de las cajas negras y fractura del carril

Estado de la investigación y personal judicial

Actualmente, los tres vagones del tren Iryo que descarrilaron el domingo 18 de enero permanecen inmovilizados y precintados por la Guardia Civil en una finca cercana al lugar del accidente, a disposición de la investigación abierta. Esta labor continúa tras cumplirse un mes del siniestro.

Hace dos semanas, las dos nuevas juezas titulares de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro asumieron sus cargos en un acto en Granada, en presencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río. Esta plaza número dos es la encargada de gestionar la causa.

Del Río manifestó, tras visitar los juzgados de Montoro, que desde el inicio se ha solicitado autorización para que la causa sea instruida por ambas juezas. También adelantó la petición de un juez de refuerzo específico para apoyar en las tareas ordinarias de la plaza número dos y colaborar en la tramitación del procedimiento.

Además, se han asignado dos funcionarios a disposición de la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía y se prevé la inclusión de un Letrado de la Administración de Justicia para reforzar el juzgado. A pesar de la complejidad del caso, con múltiples piezas separadas y personas investigadas, se mantiene un compromiso firme para dar seguimiento exhaustivo sin dilaciones.

Acciones populares y demandas presentadas

El juzgado decidió abrir una pieza separada de acción popular, que incluye escritos del Sindicato Colectivo de Funcionarios Manos Limpias; Iustitia Europa; y Vox, con solicitudes de medidas cautelares y presentación de querellas, que han dado lugar a diligencias previas acumuladas a esta pieza.

También forman parte las peticiones de la Asociación Hazteoir.org, el Sindicato Estatal de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), la Asociación 'Víctimas de los Políticos', la Asociación Liberum —que ha transformado denuncias en querellas— y Alternativa Ferroviaria (Alferro), con querellas propias.

Entre las solicitudes de estas entidades destaca la designación de un perito judicial independiente, experto en infraestructuras ferroviarias, con el fin de emitir un informe técnico sobre el estado de la vía en el kilómetro del accidente. Este informe debe confirmar si existían las deficiencias señaladas por el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) y examinar su posible relación con el siniestro.

La Asociación Liberum denunció supuestos delitos de homicidio y lesiones por imprudencia grave, junto a un delito contra los derechos de los trabajadores, contra directivos de Adif y de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (Aesf), así como contra cualquier otra persona cuya responsabilidad penal pueda descubrirse durante la investigación, independientemente de su condición jurídica.

Peticiones y evidencias recogidas

El órgano judicial está a la espera de resolver diferentes cuestiones planteadas, incluida la solicitud de la Fiscalía de Córdoba para practicar diligencias periciales que determinen las causas del accidente. Se propone la designación de ingenieros de Caminos, Canales y Puertos como peritos, con la posibilidad de incorporar expertos complementarios según avance la investigación.

Por otro lado, el Ministerio Público ha solicitado que la apertura de las cajas negras de ambos trenes se lleve a cabo ante las juezas que dirigen la instrucción del caso.

La Guardia Civil aportó un informe preliminar con un inventario de las evidencias recogidas en la ‘zona cero’, incluidas unas 2.500 fotografías, las cajas negras de los trenes y las declaraciones tomadas al maquinista del Iryo —el maquinista del Alvia falleció—, así como a tripulantes y pasajeros.

Además, la Guardia Civil ha solicitado las imágenes de las cámaras del apeadero de Adif en Adamuz y de las cámaras internas de los vagones. Entre los elementos entregados se encuentra un fragmento del carril desprendido y la zona donde circulaba el Iryo antes del descarrilamiento y colisión contra el Alvia, que también descarriló.

Este fragmento será analizado en un laboratorio especializado en material metalúrgico de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), mientras que la Guardia Civil, en función de la policía judicial, investiga las responsabilidades penales del siniestro.

Importancia de las cajas negras y fractura del carril

Las cajas negras de ambos trenes se volcarán en presencia de la Guardia Civil y de la CIAF, siendo elementos clave para la investigación judicial y para los expertos que emitirán un informe técnico con el fin de aclarar las causas del accidente y evitar futuras tragedias.

Según la CIAF, el carril por donde circulaba el Iryo en Adamuz presentaba una fractura previa al paso del tren, lo que plantea la hipótesis de que dicha fractura causó el descarrilamiento y posterior colisión.

Este análisis se basa en las marcas halladas en las ruedas del Iryo y en la deformación de la vía, las cuales son compatibles con la existencia de un carril fracturado. Sin embargo, la CIAF recalca que estas hipótesis son provisionales y están pendientes de confirmación mediante pruebas adicionales que se realizarán en las siguientes fases del estudio.