Adamuz: la tragedia reactiva la solidaridad, "Está en la naturaleza humana"

El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, atiende a Europa Press Televisión.
El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, atiende a Europa Press Televisión.

 

El accidente ferroviario registrado en la tarde de este domingo en Adamuz (Córdoba) ha dejado, al menos, 39 personas fallecidas y 152 heridas. Más allá del impacto, el suceso ha reactivado un patrón que se repite cuando una catástrofe golpea al país: una rápida ola de apoyo social.

Entre la tarde y la noche del domingo 18 y la madrugada del lunes, se ha podido ver cómo los vecinos de Adamuz, la localidad andaluza más próxima al lugar del accidente, se han volcado con los afectados. La respuesta ha sido inmediata, con ayuda dentro de lo posible y acompañamiento en los momentos más críticos.

En paralelo, voces expertas en psicología y sociología han explicado a Europa Press que el impulso de ayudar y la empatía no aparecen por azar. Forman parte de la naturaleza humana y se activan con fuerza cuando el sufrimiento resulta visible y cercano.

  1. Solidaridad tras el accidente en Adamuz
  2. Por qué se activa la ayuda según la psicología social
  3. Impacto emocional y respuesta colectiva
  4. Necesidades inmediatas: información y cuidado psicológico
  5. Reconocimiento a la ciudadanía y al voluntariado

Solidaridad tras el accidente en Adamuz

La tragedia de Adamuz ha vuelto a poner el foco en una reacción frecuente en emergencias: la movilización vecinal. En las horas posteriores al siniestro, la población cercana al lugar del accidente se implicó con los pasajeros de los trenes afectados, prestando auxilio y apoyo mientras se desplegaban más medios.

Este tipo de respuesta, además de ser visible en el territorio, también se traslada a espacios clave de atención a familiares y víctimas. La presencia de profesionales y redes de apoyo en estaciones y puntos de encuentro se convierte en un elemento esencial para amortiguar el impacto inicial.

Por qué se activa la ayuda según la psicología social

El catedrático de Psicología Social de la Universidad de Complutense, Fernando Chacón, ha señalado que la solidaridad tras una tragedia presenta dos dimensiones complementarias: una altruista y otra con componente egoísta.

En esa línea, Chacón subraya que el ser humano es social y colaborativo por naturaleza. Según su análisis, sin solidaridad y cooperación no se habría llegado hasta aquí como especie, porque se trata de una base muy integrada en el comportamiento humano.

También ha descrito un componente personal en el acto de ayudar. En algunas personas, colaborar reduce la ansiedad y el malestar emocional que provoca presenciar el sufrimiento. Además, puede aportar una sensación de utilidad y de control en un contexto marcado por el desconcierto.

Por su parte, el profesor de Psicología de la Universidad Europea de Valencia, Jesús Linares, presente este lunes en la estación madrileña de Atocha dando apoyo a familiares y afectados, ha remarcado que se trata de una reacción prosocial. Ante el dolor ajeno, las personas suelen mostrar una alta sensibilidad.

Impacto emocional y respuesta colectiva

Desde la sociología, el profesor de la Universidad Pontificia Comillas, Sebastián Mora, ha identificado tres elementos que aceleran la movilización ante una catástrofe: la visibilidad directa del sufrimiento, el golpe emocional que supone enfrentarse de forma inmediata a la muerte y al dolor, y una solidaridad propia de las comunidades que aparece de manera espontánea.

Según Mora, tener cerca la realidad de la muerte y el sufrimiento produce un impacto emocional muy nítido. Esa intensidad ayuda a explicar por qué la respuesta colectiva se activa con rapidez en escenarios de pérdidas masivas.

También ha señalado que, a partir de ahora, los profesionales del trabajo social deberán acercarse a la realidad concreta de las víctimas. Y, a la vez, ha puesto en valor el papel de familiares, amistades y círculos próximos, que no pueden ser sustituidos por terceros y resultan un soporte muy claro en este contexto.

En el ámbito clínico, la psicóloga sanitaria y docente en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Xenia García, ha recalcado que la empatía y los valores personales resultan determinantes. Cuando la solidaridad forma parte de los valores, se activa con más facilidad el mecanismo de compartir y ofrecer lo disponible.

García también ha destacado la necesidad de cuidar emocionalmente a los afectados, facilitar la expresión de todas las emociones y normalizar síntomas asociados a un evento traumático, como insomnio, pesadillas, tristeza o shock.

En la misma dirección, la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología de la UOC, Alicia Álvarez, ha indicado que existen distintos grados de implicación y que un punto clave es la capacidad de identificación con quienes sufren. Cuanta más identificación, mayor empatía y, por tanto, más recursos se tienden a movilizar, con el objetivo de pasar a la acción y hacer lo que esté al alcance.

Álvarez ha añadido que este ejercicio de empatía conecta con la propia vulnerabilidad y fragilidad, lo que incrementa la conciencia sobre cómo pueden estar viviendo el dolor las víctimas.

Necesidades inmediatas: información y cuidado psicológico

Jesús Linares ha señalado que, en estos momentos, tras cubrir las necesidades básicas, lo que más se demanda es información. La incertidumbre pesa, y conocer qué está ocurriendo se convierte en una prioridad para familiares y afectados.

Después, el foco pasa a la dimensión psicológica. Esa atención tiene relación directa con la sensación de no saber, con el desconcierto y con la necesidad de orientar lo que se siente y lo que se espera en las horas y días posteriores.

Reconocimiento a la ciudadanía y al voluntariado

El alcalde de Adamuz (Córdoba), Rafael Ángel Moreno, se ha mostrado este lunes, en declaraciones a Europa Press Televisión, orgulloso de la intervención vecinal. Ha destacado que fueron de los primeros en llegar al lugar del accidente y que comenzaron a ayudar a los pasajeros y a sacar heridos, mientras se incorporaban más medios.

Desde Cruz Roja, la directora de Emergencias de la ONG de Córdoba, Nerea Casas, ha trasladado un mensaje de agradecimiento a la ciudadanía en declaraciones a Europa Press. Ha calificado el comportamiento como ejemplar y ha recordado que, en momentos así, cada pequeño gesto suma, además de subrayar que la ciudadanía está preparada para ser solidaria.

Por último, la directora de la Plataforma del Voluntariado de España, Mar Amate, también en declaraciones a Europa Press, ha resaltado el espíritu empático y solidario de la sociedad ante tragedias como la de Adamuz. Ha señalado que en España hay casi cuatro millones y medio de personas que realizan voluntariado, lo que supone un 11% de la población implicada.

Amate ha añadido que, en estas situaciones, muchas personas se sienten más cerca de quienes sufren y ha recordado que en 2024, en la dana que afectó a Valencia, se movilizaron casi tres millones de personas.