Más de 500 personas, sin luz en Sevilla tras el paso de la borrasca Leonardo

Un árbol de grandes dimensiones caído en la barriada de Pino Montano de Sevilla a causa del fuerte viento del temporal que barre gran parte de Andalucía. A 2 de febrero de 2026 en Sevilla, (Andalucía, España).

 

Un total de 580 clientes de Endesa permanece sin suministro eléctrico tras el paso, este lunes por la mañana, de la borrasca Leonardo por Sevilla. La compañía ha informado de incidencias en la red y de problemas de acceso a distintas zonas afectadas.

Entre los daños contabilizados, Endesa ha registrado 21 vehículos de brigadas técnicas bloqueados por el estado del terreno, además de 42 conductores partidos, 31 torres dañadas o caídas y 18 árboles caídos sobre tendidos eléctricos, entre otras afecciones.

  1. Corte y daños tras Leonardo
  2. Coordinación y prioridad de recuperación
  3. Plan de emergencia por Kristin y Leonardo
  4. Soluciones provisionales y limitaciones del terreno
  5. Drones, reposición definitiva y previsión
  6. Trabajos continuos y dificultades operativas

Corte y daños tras Leonardo

La borrasca Leonardo ha dejado sin luz a 580 clientes de Endesa en Sevilla. Según la empresa, el temporal ha provocado múltiples incidencias en tendidos aéreos y ha dificultado el acceso a varios puntos de intervención.

El balance incluye vehículos de brigadas inmovilizados por el estado del terreno, conductores eléctricos seccionados, torres dañadas o derribadas y árboles caídos sobre líneas, además de otros daños asociados al episodio meteorológico.

Coordinación y prioridad de recuperación

Endesa ha indicado, en declaraciones a Europa Press, que se mantiene un contacto fluido con las autoridades locales, provinciales y regionales competentes para trasladar información actualizada sobre los trabajos de recuperación.

La compañía ha pedido disculpas a los clientes afectados por los inconvenientes y ha señalado que se están destinando todos los recursos disponibles para restablecer el servicio lo antes posible, con la seguridad de las personas como criterio permanente.

Plan de emergencia por Kristin y Leonardo

Desde la semana pasada permanece activo un plan operativo de emergencia con el objetivo de atender en el menor tiempo posible las incidencias en la red eléctrica derivadas de la intensidad de los fenómenos meteorológicos en Sevilla.

El encadenamiento de dos temporales, Kristin y Leonardo, con rachas de viento de hasta 130 km/h y efectos descritos como de huracán, ha ocasionado daños como cables conductores partidos, torres eléctricas dobladas o caídas, así como impactos de árboles, ramas y otros elementos sobre la red.

Soluciones provisionales y limitaciones del terreno

La prioridad de Endesa se centra en recuperar el suministro en el menor plazo posible. Para acelerar los tiempos, los equipos técnicos están ejecutando reposiciones mediante soluciones provisionales, de implantación más rápida.

Entre estas medidas se encuentran el izado de postes temporales, el apuntalamiento de torres afectadas y la instalación de grupos electrógenos. La empresa ha explicado que el terreno no permite el acceso de maquinaria pesada y que las lluvias intensas impiden el fraguado del hormigón utilizado como base de apoyos estándar.

Drones, reposición definitiva y previsión

Como apoyo a los trabajos, los técnicos están empleando tecnología disponible, incluido el uso de drones para el tendido de cables. En paralelo, se planifican las reposiciones definitivas para su ejecución cuando el terreno y la meteorología lo permitan.

Endesa ha señalado que la previsión de nuevas borrascas, de intensidad igual o superior a lo largo de la semana, puede complicar estas labores.

Trabajos continuos y dificultades operativas

Desde el martes 27 de enero, Endesa mantiene desplegados recursos humanos y técnicos que han estado trabajando día y noche para restablecer el servicio en un contexto meteorológico adverso.

Durante el paso de los dos temporales, las rachas de viento han impedido trabajos en altura por motivos de seguridad. Además, las caídas de árboles y las inundaciones han generado complicaciones de acceso, lo que ha dificultado la llegada rápida a puntos considerados críticos.