Testigos declaran que el acusado en Torremolinos maltrataba y controlaba a su exnovia

Imágenes del juicio con jurado popular contra el acusado de asesinar a puñaladas a su expareja Paula en mayo de 2023 en Torremolinos.
  1. Testimonios sobre maltrato
  2. Declaraciones de los testigos en el juicio
  3. Declaraciones de familiares y agentes

Testimonios sobre maltrato

En el juicio que se celebra en la Audiencia de Málaga contra el hombre acusado de asesinar a su expareja Paula en Torremolinos durante 2023, varios testigos han relatado actos de maltrato y control por parte del acusado. Se ha señalado también que éste habría sedado o puesto alguna sustancia en la bebida de la víctima, provocando que al despertar no recordara lo sucedido.

La Fiscalía y la acusación particular, que representa a la familia de Paula, solicitan 28 años de prisión por asesinato con alevosía y malos tratos continuados, ambos dentro del ámbito de la violencia de género.

Declaraciones de los testigos en el juicio

Durante la audiencia, los responsables de los restaurantes donde trabajaban la víctima y el acusado coincidieron en que una semana antes del crimen Paula les había contado un episodio de maltrato que le impidió acudir a su empleo. Ambos testigos, que son hermanos, afirmaron que le plantearon denunciar la situación, pero ella les pidió entre lágrimas que no lo hicieran, argumentando que perdería la custodia de sus tres hijos, cuya tutela le fue retirada en 2022, y que sus hijos eran su prioridad.

Uno de estos testigos explicó que el acusado siempre negó maltratar a Paula, pero en una conversación privada reconoció haberla golpeado. Respecto al asesinato ocurrido el 17 de mayo de 2023, relató que fue alertado por gritos y, al subir, escuchó a la mujer pedir ayuda, algo que otros testigos corroboraron.

Otra responsable del restaurante, quien se había hecho amiga de Paula, afirmó que la víctima le había confesado sufrir desde insultos hasta golpes y que quería terminar la relación. Expresó que Paula se mostraba como un pilar en el trabajo y que era muy alegre y responsable. También mencionó que el acusado era “un hombre tóxico” que le echaba cosas a la bebida, algo que confirmó un compañero de trabajo cercano a Paula. Este último explicó que la joven sospechaba de ser sedada y que la noche anterior a los hechos se refugió en su domicilio por miedo.

Una amiga de la adolescencia de Paula también declaró que la víctima le había contado el maltrato, que el acusado controlaba su dinero y movimientos, impidiéndole en una ocasión asistir sola a una entrevista de trabajo tras mostrar celos intensos. Esta testigo señaló además que hubo conflictos entre ellas porque el acusado sembraba discordia.

Declaraciones de familiares y agentes

En la misma sesión comparecieron familiares de la víctima. La madre y la hermana reconocieron haber percibido a la pareja como “muy cerrada” y “celosa”, aunque desconocían que Paula estuviese siendo maltratada.

Varios policías nacionales que investigaron el caso y también la desaparición de una anterior pareja del acusado, llamada Sibora, declararon que llevaban tiempo sospechando de él en ese caso. El cuerpo de Sibora fue encontrado emparedado en una vivienda de Torremolinos después de la detención del acusado por el asesinato de Paula. Los agentes negaron que el procesado colaborara en las pesquisas, y mencionaron que, tras ser detenido, confesó haber cometido “una locura” y admitió que “metió la pata”.

Además, una psicóloga que atendió a los hijos de la víctima tras ser acogidos de urgencia indicó que uno de ellos, de cinco años, expresó que no quería acercarse al acusado. Los menores mostraban seriedad y rechazaban el contacto con él. Cuando la psicóloga intentó contarles lo ocurrido con su madre, ellos adelantaron que asumían que el acusado había sido el responsable, e incluso mencionaron que usó un cuchillo.