El abuso del 'spray' descongestionante cronifica síntomas
Cuando llega el frío o la primavera y la nariz decide ponerse dramática, el “spray milagroso” suele aparecer como el invitado estrella. Un par de pulsaciones y parece que el aire vuelve a circular.
El problema es que, si ese invitado se queda a vivir sin control, la historia cambia de tono. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) avisa de que el uso prolongado y sin supervisión de sprays nasales descongestionantes puede acabar jugando en contra y hacer que los síntomas se vuelvan crónicos.
- Alerta sobre los sprays descongestionantes
- Cuando el alivio se vuelve rebote
- Riesgos y causas de la congestión
- Cuándo consultar al especialista
Alerta sobre los sprays descongestionantes
La SEORL-CCC recuerda que estos fármacos se usan mucho en invierno y primavera para aliviar la congestión nasal. Su efecto suele ser rápido porque reducen el aporte sanguíneo a la mucosa nasal, lo que desinflama y despeja la nariz en poco tiempo.
Ese alivio, aunque tentador, tiene un límite. Los especialistas insisten en que no se debería prolongar su empleo más allá de cinco a siete días, que es el margen recomendado.
Cuando el alivio se vuelve rebote
Si el uso continúa más tiempo del aconsejado, puede aparecer la rinitis medicamentosa. En ese escenario se produce efecto rebote, con un aumento de la congestión nasal.
Además, puede desarrollarse tolerancia al fármaco. Esto lleva a necesitar dosis mayores para notar el mismo alivio. Según los expertos, esta dinámica favorece un empeoramiento progresivo y puede terminar en adicción al medicamento.
Riesgos y causas de la congestión
El uso abusivo también eleva el riesgo de efectos adversos. Entre ellos se han señalado taquicardias, subida de la presión arterial y daño directo en los tejidos nasales por falta de aporte sanguíneo. En casos excepcionales pueden aparecer perforaciones del tabique, algo muy raro cuando el producto se emplea de forma adecuada.
La congestión nasal, además, no siempre tiene la misma causa. Puede deberse a rinitis alérgica, sinusitis, hipertrofia de cornetes o desviación del tabique nasal, entre otras. En estas situaciones, el recurso indiscriminado a descongestionantes no solo pierde eficacia a medio plazo, sino que puede retrasar el diagnóstico y el inicio del tratamiento específico, sumando el problema añadido de la rinitis medicamentosa, a veces difícil de tratar.
Cuándo consultar al especialista
Desde la SEORL-CCC se subraya que la congestión mantenida no debería asumirse como algo normal. El presidente de la entidad, Serafín Sánchez, recalca que si se necesita un spray de forma continuada para respirar, es muy probable que exista una causa de fondo que requiera evaluación.
Por ello, los expertos piden impulsar iniciativas de educación para promover el uso responsable de los sprays vasoconstrictores nasales y para reforzar la importancia de acudir a un especialista cuando la obstrucción persiste o se repite con frecuencia.
También se destaca el papel de los otorrinolaringólogos para identificar el origen del problema y pautar un manejo adecuado, que puede incluir medidas preventivas, cambios de hábitos, tratamientos médicos o, en algunos casos, un abordaje quirúrgico. Un diagnóstico precoz mejora la evolución clínica y ayuda a evitar tanto la cronificación de patologías nasales como el uso innecesario de tratamientos que pueden resultar perjudiciales a largo plazo.