Consejo de Enfermería advierte sobre "riesgos sanitarios" de sprays nasales bronceadores por "cefaleas e hipertensión"
Los productos empleados en esta tendencia viral en redes sociales contienen melanotan, un compuesto que no cuenta con autorización de las autoridades sanitarias internacionales.
El Consejo General de Enfermería ha emitido una alerta sobre los riesgos para la salud relacionados con el uso de los 'sprays' nasales bronceadores, una práctica que se ha hecho popular en redes sociales y que produce cefaleas e hipertensión, mientras promete un tono de piel bronceado rápido sin advertir sobre posibles efectos secundarios.
Desde la Unidad de Cultura Científica del Instituto de Investigación en Enfermería de esta institución, se ha advertido sobre los peligros de seguir esta moda, subrayando la importancia de basar las decisiones de salud en evidencias científicas. De lo contrario, el uso de estos productos puede causar problemas como náuseas, fatiga y vómitos.
El divulgador científico de la Unidad, Héctor Nafría, ha señalado que no todo lo que se difunde tiene respaldo científico, y en temas de salud esto puede tener consecuencias graves. Añadió que "cuando la validación social prevalece sobre la evidencia, la salud pasa a segundo plano". Afirma que la influencia de 'influencers', la presión social por el bronceado y el contenido viral están promoviendo prácticas sin garantías, facilitando la desinformación.
Por otro lado, la enfermera especializada en dermoestética y divulgadora en fotoprotección, Alba Belastegui, ha indicado que muchos de estos aerosoles, vendidos de forma ilegal y con aromas atractivos, contienen melanotan, un compuesto que simula la acción de la hormona estimulante de melanocitos. Subrayó que esta sustancia no está aprobada ni por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ni por otros organismos internacionales reguladores.
PRINCIPIO ACTIVO NO AUTORIZADO
En este sentido, el Consejo General de Enfermería ha señalado que inhalar esta sustancia introduce en el organismo un principio activo no regulado, sin control de dosis ni garantías de pureza, y que genera efectos sistémicos que ya se evidencian en la práctica clínica. Estos productos están ligados a episodios graves de hipertensión arterial, cefaleas persistentes, fatiga extrema y cuadros frecuentes de náuseas y vómitos, explicó una integrante de la asociación científica Secudemn.
Desde el ámbito dermoestético y dermatológico, se observa con gran preocupación cómo la estimulación artificial y sin control de la melanina provoca alteraciones inusuales en la forma, pigmentación y tamaño de lunares existentes. Esto no solo complica el diagnóstico temprano de enfermedades oncológicas, sino que representa un riesgo celular serio, añadió.
Según Belastegui, un bronceado saludable no existe. Explicó que el cambio en el tono de piel es una respuesta del cuerpo ante daños en el ADN ocasionados por la radiación ultravioleta, y que intentar reproducir este proceso mediante sustancias químicas ilegales y sistémicas es una imprudencia.
Finalmente, el Consejo General de Enfermería recordó que la verdadera prevención frente al daño solar, el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel se basa únicamente en la educación, evitar la exposición al sol en las horas de mayor radiación, utilizar barreras físicas y aplicar fotoprotectores tópicos de amplio espectro. Belastegui instó a priorizar siempre el criterio clínico y la evidencia científica por encima de las modas virales.