Nuevo producto elimina más del 94% de pesticidas en frutas de forma fácil

Frutas

Investigadores de la Universidad de Columbia Británica (UBC) han dado con un innovador método que consigue eliminar más del 94% de los pesticidas presentes en la fruta, además de ayudar a retrasar su deterioro. Normalmente, estos dos retos se abordan de manera independiente, pero este equipo liderado por la doctora Tianxi Yang ha logrado combinarlos con éxito. Su sistema se basa en microestructuras hechas de almidón, unidas a hierro y ácido tánico, un compuesto natural que se encuentra en alimentos como el té o el vino. Esta mezcla crea una textura que recuerda a una esponja y que es capaz de captar y eliminar los residuos químicos de la superficie del alimento.

Durante las pruebas con manzanas tratadas con pesticidas habituales (aproximadamente 10 mg/l), el método demostró una eficacia que osciló entre el 86% y el 94%, superando claramente métodos tradicionales como el lavado con agua corriente o el uso de bicarbonato. Algo que llama la atención es que esta técnica no requiere detergentes agresivos ni productos sintéticos persistentes. Está basada en materiales biodegradables, lo que la hace ideal para un mundo que demanda cada vez más sostenibilidad.

  1. El sistema que elimina los pesticidas de la fruta
  2. Plaguicidas en la UE

El sistema que elimina los pesticidas de la fruta

Aunque existen regulaciones estrictas sobre los niveles de pesticidas permitidos en frutas y verduras, muchas veces pequeñas cantidades de estos químicos permanecen en los productos que llegan a los consumidores. Cuando se ingiere fruta en grandes cantidades, algo habitual y recomendado por expertos en nutrición, esa exposición residual puede acumular riesgos a largo plazo.

El método desarrollado se basa en partículas minúsculas de almidón, un tipo de carbohidrato presente de manera natural en alimentos como el maíz y las patatas. Estas partículas se recubren con hierro y ácido tánico. La interacción entre estos componentes forma una estructura esponjosa que se fija a los restos de pesticidas, facilitando su eliminación de la superficie de la fruta.

Además, el proceso incluye una segunda inmersión en la que se genera una película fina y comestible, que actúa como una "segunda piel". Esta capa controla el intercambio de gases y la pérdida de humedad, lo que se traduce en resultados visibles. Por ejemplo, las manzanas cortadas que reciben este tratamiento se oxidan más lentamente y conservan mejor su agua durante unas 48 horas en la nevera. Las uvas, por su parte, pueden mantenerse firmes hasta 15 días a temperatura ambiente.

Esta película también tiene propiedades antimicrobianas que frenan el crecimiento de bacterias causantes del deterioro. De esta forma, ayuda a reducir el desperdicio de alimentos, un problema que, según la FAO, afecta a casi la mitad de los productos frescos en todo el mundo. Otro dato interesante es que este sistema permite añadir micronutrientes como el hierro en cantidades seguras.

El equipo de investigación destaca que la escalabilidad de este sistema es realista, ya que los ingredientes son económicos y el proceso está basado principalmente en agua, facilitando su adaptación a líneas industriales ya existentes. Se estima que el coste extra sería alrededor de 0,03 € por manzana, un precio competitivo frente a otros recubrimientos comerciales. También se estudian opciones para uso doméstico, como sprays o pastillas solubles. Aunque está en fase de desarrollo, esta innovación responde a una clara tendencia: adaptar soluciones industriales para el uso diario de manera sencilla y práctica.

«Nuestro objetivo era crear un líquido de lavado sencillo, seguro y asequible que mejorara tanto la seguridad como la calidad de los alimentos», destacó Tianxi Yang, profesora asistente de la Facultad de Sistemas Agrarios y Alimentarios de la UBC y autora principal. «La gente no debería tener que preocuparse cuando compra productos frescos. Nuestras primeras estimaciones de costes sugieren que añadiría aproximadamente tres centavos de dólar por manzana, un precio comparable al de los recubrimientos comerciales actuales, pero con el beneficio adicional de eliminar pesticidas de la fruta y prolongar la vida útil».

Plaguicidas en la UE

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha presentado su Informe sobre residuos de plaguicidas en alimentos de la Unión Europea. En este se analizan los resultados obtenidos de 13 246 muestras tomadas de forma aleatoria por los Estados miembros de la UE, además de Noruega e Islandia, dentro de un programa coordinado que involucra 12 productos alimenticios muy consumidos en la UE: zanahorias, coliflores, kiwis, cebollas, naranjas, peras, patatas, judías secas, arroz integral, centeno, hígado de bovino y grasa de ave.

El informe señala que el 99% de las muestras cumple con la legislación europea. Sin embargo, el 28% contenía residuos en concentraciones iguales o inferiores a los límites máximos permitidos (LMR). Por otro lado, un 2% de las muestras presentó niveles por encima de los límites permitidos. En respuesta a estos datos, EFSA realiza una serie de recomendaciones para mejorar la vigilancia en la UE: aumentar la investigación y el control de combinaciones plaguicida-cultivo que generan incumplimientos, así como intensificar la supervisión de residuos procedentes de muestras importadas de países fuera del bloque comunitario.