4 perros de la Guardia Civil buscan víctimas en trenes en Adamuz

Un agente y un perro de la Unidad Cinológica de la Guardia Civil en Adamuz- JOAQUIN CORCHERO - EUROPA PRESS

La Unidad Cinológica Central de la Guardia Civil participa en el dispositivo desplegado en la zona cero del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). El siniestro se ha cobrado la vida de al menos 43 personas y los trabajos se concentran en el troceado de la segunda parte del segundo vagón del tren Alvia.

En el operativo intervienen cuatro perros adiestrados para la detección de restos cadavéricos y restos biológicos. Los canes se llaman Cleo, Arsa, Junco y Enzo, y actúan junto a sus guías en la zona de búsqueda.

Las condiciones del entorno marcan el ritmo de la intervención. La lluvia registrada este miércoles y otros elementos externos influyen en el trabajo, en un escenario descrito como complejo por las características del terreno y por la presencia de múltiples olores.

  1. Operativo canino en la zona cero
  2. Equipos de búsqueda y método de marcaje
  3. Gestión de muestras y cotejo en laboratorio

Operativo canino en la zona cero

El cabo Jorge Liñán, de la Unidad Cinológica Central, ha explicado ante los medios que la lluvia en Adamuz, "como todos los factores externos", afecta al rendimiento de los perros. Según sus palabras, la actuación se desarrolla en un área donde "es un entorno complicado" por "el terreno" y por "la acumulación de olores".

Liñán ha indicado que la Unidad Cinológica comenzó su labor "ayer a primera hora" y que la previsión es continuar durante el miércoles, "hasta que se disponga, por supuesto". La intervención se mantiene mientras avanza el troceado del vagón y se delimitan las zonas de rastreo.

Equipos de búsqueda y método de marcaje

En el despliegue se han organizado dos equipos diferenciados. Liñán ha detallado que dos perros se orientan a la localización de "restos cadavéricos", mientras los otros dos se dedican a encontrar "restos biológicos".

El cabo ha subrayado la relación entre agentes y animales, a los que consideran "uno más de la familia". También ha señalado que el adiestramiento para esta especialidad se realiza "siempre jugando con los instintos del perro y para ellos al final es como un juego, es la búsqueda de encontrar esa sustancia, en este caso los restos cadavéricos."

Sobre el desarrollo del trabajo en campo, Liñán ha explicado que "nos vamos un poco adaptando a las circunstancias, el terreno, y según vamos viendo, pues un poquito de los perros los vamos relevando". En esa planificación se tiene en cuenta que "también tienen sus límites, su agotamiento y tienen que descansar".

Por su parte, Israel Herrero, agente de la Unidad Cinológica Central especializado en la búsqueda de restos biológicos, ha precisado que "a diferencia de los perros de cadáveres", que ladran, "nuestros perros la manera de marcarnos que han encontrado un indicio o un resto humano" es que "se quedan con la nariz pegada en el punto, sin tocarla, para que se pueda recoger esa parte que se haya encontrado".

Herrero ha añadido que "Nuestros perros nos indican es que hay un vestigio, que hay un resto, algo un poquito más pequeño, a lo que el ojo humano no llega". En relación con la preparación previa, ha señalado que "en el entrenamiento los sometemos incluso a situaciones más complicadas" y que se trabaja "para que en caso de que nos encontremos lo que ha pasado estén preparados perfectamente y no haya ningún problema con ellos".

Gestión de muestras y cotejo en laboratorio

La portavoz de la Guardia Civil en Andalucía, Rosa Reina, ha explicado el recorrido de los hallazgos localizados por los perros durante la búsqueda. Según ha indicado, los restos biológicos encontrados "van al centro de integración de datos constituido dentro del Instituto de Medicina Legal para, posteriormente, con los datos, con las muestras biológicas que se recogen en los centros que tenemos nosotros preparados, sean cotejados dentro del laboratorio central que tenemos de clima de la Guardia Civil en Madrid".

Este procedimiento se aplica tras la señalización realizada por los equipos caninos y la posterior recogida de indicios. La gestión de las muestras se integra en la operativa de identificación, con traslado y verificación conforme avanzan las tareas en la zona afectada por el accidente.