Bad Bunny preside el Baile Inolvidable de los latinos en la Super Bowl

Puertorriqueño en la Super Bowl: primera actuación completa en español. Lady Gaga y Ricky Martin por sorpresa; también Karol G, Pedro Pascal y Jessica Alba

“Buenas tardes, California. Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio. Y si hoy estoy aquí en el SuperBowl LX es porque nunca, nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías de creer en ti. Vales más de lo que piensas. Créeme”.

Con esa frase directa a cámara, Bad Bunny abrió uno de los descansos más comentados del año. Apenas habían pasado unos minutos desde que empezó el show cuando ya estaba saludando tanto a los millones de personas frente al televisor como a quienes llenaban el Levi's Stadium de Santa Clara.

El contexto era de los grandes: la final de la Super Bowl de la NFL entre New England Patriots y Seattle Seahawks. Y el recibimiento fue con un mensaje claro y festivo: “bienvenidos a la fiesta más grande del mundo entero”.

El artista, que fue el más escuchado del mundo en 2025, apareció vestido de banco, con guantes y un balón de fútbol americano bajo el brazo. Su actuación, descrita como politizada actuación, arrancó con Tití me preguntó, mientras el escenario se llenaba de imágenes de la vida puertorriqueña: agricultores con sombreros tradicionales, partidas de dominó y boxeadores.

Después llegó Yo perreo sola. En la famosa “casita”, el mismo tipo de escenario que ha usado en conciertos de su residencia en Puerto Rico, se sumaron caras conocidas del mundo latino, como Karol G, Jessica Alba o Pedro Pascal.

Desde el tejado, el mensaje volvió a ser protagonista con una frase literal: “Mujeres en el mundo entero, peleando sin miedo”.

  1. Música de Puerto Rico
  2. El poder del amor

Música de Puerto Rico

La actuación siguió creciendo con el empuje de quien venía de recoger un gran reconocimiento: el ganador del Grammy al Mejor álbum del año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS continuó con Voy a llevarte pa PR.

En mitad del tema, el show cambió de estancia, como si el cantante se precipitara a otro salón de esa casa escénica. Entonces sonó un himno latino, La gasolina, y quedó la advertencia al público: aquello era música de Puerto Rico.

Uno de los giros más celebrados llegó tras una boda representada que parecía unir a una persona migrante y a un estadounidense, como símbolo de diversidad en Estados Unidos. Justo después, apareció por sorpresa Lady Gaga, vestida de azul, para cantar en versión merengue Die With A Smile, el tema con el que ganó un Grammy el año pasado junto a Bruno Mars, arropada por una banda latina.

El dúo se movió al ritmo del inicio de Baile Inolviable, antes de que el estadio volviera a explotar con los primeros compases de NUEVAYoL, momento en el que Bad Bunny reapareció para entregar, de forma simbólica, un premio Grammy a un niño que veía la televisión junto a su padre.

La escena cambió otra vez. Desde un decorado de plantación de plátanos, sentado en una silla similar a la de la portada de Debí tirar más fotos, apareció Ricky Martin para interpretar el tema reivindicativo Lo que le pasó a Hawai.

El poder del amor

Bad Bunny volvió al centro izando la bandera de su Puerto Rico para cantar El Apagón. En lo alto de un poste eléctrico enlazó con Café Con Ron, mientras el cielo se llenaba de fuegos artificiales y decenas de artistas bailaban con fuerza.

En ese tramo también quedó una frase literal, tal cual se dijo: Bad Bunny dijo "Good bless América".

El que quizá fue el punto más potente de la noche llegó cuando el artista recuperó el balón de fútbol americano y empezó a nombrar todos los países de América. Detrás, se alinearon todas las banderas junto a una legión de bailarines.

Al fondo, una gran pantalla del estadio mostraba en inglés The only thing more powerful than hate is love (lo único más poderoso que el odio es el amor, en su traducción al español).

“¡Ahora sí!”, se escuchó con alivio, antes de dar paso a otro de sus grandes temas recientes, Debí Tirar Más Fotos. Con energía, jolgorio, mucha gente y ritmo, la actuación se despidió dejando claro el origen del artista y celebrando el peso de la música latina y del reguetón en la cultura estadounidense.

El balance final dejó un dato histórico: fueron 12 minutos y 50 segundos de actuación cantando en español, un hito en la historia de los intermedios de la Super Bowl.