Festival de Málaga presenta 'Corredora', filme que aborda salud mental desde otra perspectiva
Laura García Alonso, directora madrileña, ha presentado su primera película, 'Corredora', en la 29 edición del Festival de Málaga. Esta ópera prima busca aportar una visión diferente sobre los trastornos de salud mental y compite en la sección oficial del prestigioso certamen malagueño.
La historia, coescrita por García Alonso junto a Pol Cortecans, sigue a Cris, una atleta de élite que atraviesa un brote psicótico que la aleja del mundo competitivo. En medio de la incomprensión que la rodea, su hermana Natalia se convierte en su refugio para aceptar su condición y reinventar su camino de vida.
Durante la rueda de prensa realizada en el cine Albéniz, la directora estuvo acompañada por Pol Cortecans y los actores Alba Sáez, Marina Salas y Àlex Brendemühl para presentar esta producción.
- Una película con una historia personal
- El deporte de élite como escenario dramático
- El retador papel protagónico de Alba Sáez
- Un mensaje de esperanza y empatía
Una película con una historia personal
'Corredora' no solo representa el debut de Laura García Alonso, sino que está inspirada en una vivencia muy cercana a ella. "Todo parte de una experiencia personal. Hay un miembro muy cercano a mi familia que tiene una enfermedad mental grave y cuando sucedió hace ya unos años, fue una época muy convulsa y con mucha incertidumbre. Al cabo del tiempo surgió la necesidad de abordar el tema", explicó la directora.
Su intención va más allá de mostrar el problema, busca combatir el estigma que persiste alrededor de estas enfermedades. García Alonso comentó: "Algunas películas tienden a estigmatizar o a retratar a personas que tienen enfermedades mentales como villanos, asesinos, incluso bufones. Pensé que era un ejercicio muy bonito y un ejercicio de empatía plantear el tema de manera que fuese creíble y realista". Su deseo es "apelar a la empatía del espectador y no tanto al rechazo".
El deporte de élite como escenario dramático
Para poner en contexto la historia que quería contar, la directora eligió el mundo del deporte de alto rendimiento. Este entorno aporta ingredientes dramáticos muy potentes, además de una atmósfera marcada por la presión y la exigencia constante. Como señaló García Alonso, "Nos daba una serie de ingredientes muy dramáticos" y "También nos daba esa atmósfera de mucha presión, de mucha exigencia".
La elección del deporte permite poner en relieve las dificultades internas de la protagonista en un marco que potencia el drama de la trama, mostrando el choque entre las expectativas profesionales y las limitaciones impuestas por la enfermedad mental.
El retador papel protagónico de Alba Sáez
El casting para el personaje de Cris fue uno de los aspectos más complejos que enfrentó el equipo. La directora destacó: "Cuando encontramos a Alba fue un regalo increíble". Durante los castings se pedía que las actrices interpretaran una escena muy exigente que muestra el brote psicótico. Alba Sáez logró transmitirlo de una manera tan profunda y auténtica que fue lo que buscaban para la película.
La relación entre directora y actriz fue intensa y creativa, trabajando juntas en juegos e improvisaciones que fortalecieron la base interpretativa de Alba. García Alonso reveló que algunas escenas fueron “pura creación de Alba” e incluso una de las tomas más difíciles del largometraje se logró con una sola toma.
Alba Sáez comenta sobre su experiencia en el rodaje: "A la hora de ir a rodar, de repente me sentía mucho más libre. Podía jugar porque sabía cuáles eran los anclas". Este proceso permitió que la interpretación fuera natural y auténtica, un punto clave para abordar un tema tan delicado.
Un mensaje de esperanza y empatía
La directora quiere que el mensaje final de 'Corredora' tenga un tono constructivo y abierto. García Alonso expresó: "Lo dejo un poco abierto. Para mí tiene ese balance tan complicado que es que haya un poco de esperanza y que haya luz al final de ese túnel".
Con este largometraje, además de narrar una historia realista sobre salud mental, busca fomentar la comprensión y la empatía, dejando espacio para que el espectador encuentre un sentido positivo en una experiencia que suele ser difícil y oscura.