Reino Unido impide el ingreso de Kanye West por declaraciones antisemitas
Cancelación del Wireless Festival por prohibición de Ye
El Gobierno del Reino Unido ha denegado la entrada al rapero Kanye West, también conocido como Ye, provocando la cancelación del esperado Wireless Festival en Londres. Esta medida coincide con la controversia generada tras sus declaraciones antisemitas recientes. West tenía previsto presentarse en este evento en julio y, además, ofrecer su primer concierto en España en dos décadas el día 30 del mismo mes en el Riyadh Air Metropolitano.
Ye solicitó recientemente un permiso para viajar mediante la Autorización Electrónica, pero las autoridades británicas han bloqueado su solicitud. Según informa la BBC, recopilado por Europa Press, el Ministerio del Interior consideró que su estancia no aportaría beneficios al interés público.
La organización del festival informó a través de la red social X sobre la cancelación y el reembolso automático para quienes ya compraron entradas. En su comunicado confirmaron que la medida fue una consecuencia directa del veto gubernamental: “Debido a la prohibición de entrada a Ye, el Wireless Festival se ha visto en la obligación de suspender el evento. Los compradores recibirán la devolución completa de sus entradas”.
Antes de que se hiciera oficial la cancelación, el artista expresó en un comunicado su intención de dialogar con representantes de la comunidad judía en Reino Unido. Manifestó su voluntad de reconciliación y de ofrecer un espectáculo que promueva unidad, paz y amor a través de su música. También reconoció que las palabras no son suficientes y que debe demostrar el cambio con hechos.
Esta prohibición llega tras la controversia provocada en febrero de 2025, cuando Ye publicó mensajes antisemitas en su cuenta de X, con frases ofensivas como “soy nazi” y “adoro a Hitler”. Posteriormente, se disculpó públicamente afirmando que había dejado atrás el antisemitismo y expresando amor hacia todas las personas, pidiendo perdón por el daño causado.
Las peticiones para impedir su entrada al Reino Unido fueron impulsadas por políticos y organizaciones contrarias al antisemitismo. Incluso el primer ministro Keir Starmer calificó la situación como “profundamente preocupante”. Además, diversos patrocinadores retiraron su apoyo al festival, reforzando la decisión gubernamental.