Encuentran en un Parque Natural de Navarra un bisonte de 4.000 años

Imagen del esqueleto de bisonte hallado en Urbasa

En una intervención científica realizada en la Sima Arrafela, en el Parque Natural de Urbasa y Andía, se han localizado restos de fauna prehistórica. Entre los hallazgos figura un esqueleto casi completo de bisonte con una antigüedad estimada en 4.000 años.

En el mismo contexto de trabajo también han aparecido restos de un león de las cavernas, una especie extinguida hace aproximadamente 12.000 años, además de restos de otras aves. Los materiales recuperados amplían el registro conocido de la fauna prehistórica en Navarra.

Presentación del hallazgo en Urbasa y Andía

  1. Características del bisonte y datación
  2. Hipótesis sobre la especie y análisis pendientes
  3. Otros restos localizados en la Sima Arrafela
  4. Cronología de la investigación y declaraciones institucionales

Presentación del hallazgo en Urbasa y Andía

La presidenta de Navarra, María Chivite, y la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, han presentado este lunes los restos de un esqueleto casi completo de un bisonte de hace 4.000 años. El hallazgo se ha producido en la Sima Arrafela, situada dentro del Parque Natural de Urbasa y Andía.

El descubrimiento se enmarca en una intervención promovida por la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana. En los trabajos participan científicos de la Universidad del País Vasco-EHU y del Museo de Historia Natural de Madrid, entre otras instituciones nacionales e internacionales.

Características del bisonte y datación

Según los datos disponibles, se trata de un ejemplar casi completo, datado por radiocarbono. En el esqueleto se ha identificado una punta de flecha de cobre alojada entre las costillas, un elemento que sitúa el contexto del hallazgo en el final del Calcolítico, hace unos 4.000 años.

Integrantes del equipo han señalado que, tomando como referencia las muelas del juicio, que ya han erupcionado, la edad del animal podría rondar los 4 años. El peso estimado se ha situado entre 800 y 850 kilos.

Hipótesis sobre la especie y análisis pendientes

De manera provisional, se contempla que el ejemplar pueda corresponder a un bisonte europeo, una posibilidad que queda pendiente de confirmación mediante análisis de ADN. En caso de verificarse, se consideraría un hallazgo singular en la Península Ibérica, al tratarse de la primera evidencia de este tipo de bisonte en este territorio.

La alternativa planteada es que los restos pertenezcan al denominado “Clado X”, identificado en estudios genéticos. No obstante, la anatomía de los bisontes de ese clado no se conoce; si se confirmara esa pertenencia, se dispondría por primera vez de un esqueleto completo atribuido a ese tipo.

Otros restos localizados en la Sima Arrafela

En la misma intervención y en la misma sima se han recuperado restos de un león de las cavernas (Panthera spelaea), especie extinguida hace aproximadamente 12.000 años. Se trata del tercer ejemplar documentado en Navarra, tras los yacimientos de Abauntz y Koskobilo, y es el que más restos ha aportado hasta la fecha.

Además, se han hallado restos de un gallo lira y de otra rapaz. Estos materiales se han señalado como una ampliación del conocimiento disponible sobre la fauna de la Prehistoria de Navarra.

Cronología de la investigación y declaraciones institucionales

La investigación comenzó en 2024, una vez confirmada por los investigadores la imposibilidad de atribuir los restos a un bóvido común. A partir de ese momento se desarrollaron los trabajos sobre el conjunto, cuya recuperación se realizó en octubre de 2025.

En su intervención, Chivite ha indicado que en los últimos años “la arqueología nos está dando muy buenas sorpresas”, en referencia al Hombre de Loizu o la Mano de Irulegi. También ha añadido que “lo realmente importante es lo que nos enseñan sobre nosotros mismos”. Sobre el esqueleto de bisonte, ha señalado que el hallazgo aporta una novedad respecto a la información conocida sobre la fauna que habitaba la Península Ibérica hace 4.000 años, y ha afirmado: “Dando voz a la ciencia acallamos relatos falsos, que nos hablan de un pasado simplificado, o directamente inventado”.

(Seguirá ampliación)