Kiko Rivera e Irene Rosales ultiman su divorcio con acuerdo amistoso

La ruptura entre Kiko Rivera e Irene Rosales, que en un primer momento sorprendió a buena parte del público, parece haber sido menos repentina de lo que se pensaba. Fuentes cercanas a la pareja aseguran que la relación llevaba tiempo deteriorada y que la decisión de separarse estaba prácticamente tomada desde hace meses.

Ese desgaste previo explicaría la rapidez con la que el todavía matrimonio ha avanzado en el proceso de divorcio. Según desveló la periodista Almudena del Pozo en el programa Fiesta, el acuerdo ya estaría redactado y a punto de firmarse. Su compañera Paloma Barrientos confirmó que, pese a la separación, existe “muy buen entendimiento entre los dos”.

La prioridad de ambos sigue siendo la misma: sus hijas en común. Irene Rosales fue la primera en subrayarlo al anunciar la ruptura: “Tenemos dos niñas preciosas que se merecen recibir todo el amor y cuidado de sus padres”. En la misma línea, Rivera recalcó que, aunque el matrimonio se rompa, seguirán unidos como padres para siempre.

Con los trámites sentimentales prácticamente cerrados, la atención mediática se centra ahora en la cuestión económica. Durante años, Kiko ha hablado de sus deudas con Hacienda, pero todo indica que esas cuentas estarían ya regularizadas. La prensa especializada apunta a que su paso por realities televisivos, como GH Dúo, le habría reportado importantes ingresos, llegando a sumar alrededor de 400.000 euros solo por su participación.

En una entrevista en La Resistencia en 2021, el DJ aseguró disponer de un patrimonio suficiente para garantizar el futuro de sus hijos, cifrando sus ahorros en torno a 1,5 millones de euros. Mientras tanto, Irene mantiene su faceta televisiva y ha consolidado su carrera como influencer, donde reúne más de 700.000 seguidores, lo que le permite obtener ingresos adicionales a través de campañas de publicidad.