Los Javis en Cannes defienden la verdad sobre García Lorca y su trágico final

Los Javis en Cannes defienden la verdad sobre García Lorca y su trágico final
  1. La experiencia en Cannes de Javier Ambrossi y Javier Calvo
  2. La bola negra y las tres épocas que conecta
  3. Federico García Lorca como eje central de la película
  4. Amor y discriminación en la obra de Lorca según los Javis
  5. La bola negra como homenaje y respuesta a la intolerancia

La experiencia en Cannes de Javier Ambrossi y Javier Calvo

La madrugada entre el miércoles y jueves fue intensa para Javier Ambrossi (41 años, Madrid) y Javier Calvo (35 años, Murcia). A primeras horas, sobre las 3:45, los dos directores estuvieron supervisando la calidad de imagen y sonido en el gran teatro Lumière del Palacio de Festivales. Allí se preparan las proyecciones de gala de Cannes y el auditorio alberga a 2.200 personas. Tras terminar las últimas sesiones de medianoche y dejar vacía la sala, ambos tuvieron claro que estaban en la ciudad francesa y que el esperado momento ya estaba próximo.

Pocas horas antes del estreno en la sección oficial de su segunda película, La bola negra, los Javis se reunieron con un grupo de periodistas españoles. La entrega llegó justo para poder presentarse en los pases previos del mercado, luego de una posproducción sonora que se prolongó mucho. “Todo el mundo ha trabajado para cumplir el sueño de estar aquí”, señalaron antes de prepararse para ahondar en el drama que propone la película, donde tres relatos de distintas épocas se entrelazan.

La bola negra y las tres épocas que conecta

La trama de La bola negra despliega tres líneas temporales que abarcan los años 1932, 1937 y 2017. Los directores adelantaron que todas las piezas se unirán al final para dar sentido a la historia. La película profundiza en un drama cargado de simbolismos y sentimientos entrelazados, donde la memoria y la historia se cruzan. Este contexto singular servirá para que los cineastas den declaraciones llenas de fuerza y significado.

El conjunto de las narrativas ofrece al público una reflexión sobre temas relevantes relacionados con la historia y la memoria, en particular con la figura central del escritor Federico García Lorca. El guion y la dirección buscan conectar emocionalmente con el espectador, invitándole a comprender un pasado que aún resuena en el presente.

Federico García Lorca como eje central de la película

Javier Ambrossi abrió la conversación destacando la importancia de Lorca para la película: “Lorca no es una quimera, no es una idea, fue una persona. Y a Federico García Lorca lo asesinaron por maricón. Es muy importante reivindicar que la historia no es una línea de texto, la historia, como dice la hispanista que encarna Glenn Close, son personas”.

La presencia del poeta y dramaturgo granadino es fundamental para atar las distintas tramas del filme, su espíritu alimenta la historia, y su memoria revive en cada escena. Así, la película homenajea su vida y su legado, especialmente focalizándose en aspectos personales que han sido ocultados o silenciados por la historia oficial.

Amor y discriminación en la obra de Lorca según los Javis

Javier Calvo continuó resaltando que “es imposible separar a un autor como Federico García Lorca de sus deseos íntimos”. El director afirmó que, a pesar de lo que se ha dicho, la sexualidad de Lorca importa, pues gran parte de sus obras reflejan sus experiencias de amor y desamor, así como sus miedos, como la incapacidad para tener descendencia que se percibe en Yerma. Añadió que toda esa parte emocional fue fundamental para construir su obra.

Además, Calvo explicó que La bola negra explora esos amores silenciados, mencionando cómo cuando el diario Abc publicó Los sonetos del amor oscuro suprimió la palabra “oscuro”. ”El amor oscuro es algo que hay que reivindicar porque ha estado muy escondido, a la sombra”, destacó, y criticó que muchas representaciones de Lorca en cine y teatro se han abordado desde perspectivas mayoritariamente heterosexuales, dejando fuera su identidad queer, que en España apenas ha sido representada.

La bola negra como homenaje y respuesta a la intolerancia

Ambrossi retoma el relato mencionando cómo en la película se muestran “amores que a veces ni pueden existir”, aludiendo a la dificultad de reconocerse, aceptarse y vivir abiertamente siendo una persona LGTBIQ+ en ciertos contextos. Resalta que hay muchas formas de limitar el futuro para este colectivo, incluso la violencia extrema. Por eso, la película busca honrar a quienes lucharon y sufrieron.

El director insistió: “Vivimos en un presente en el que, para honrar a la gente que ha luchado y que ha muerto, tenemos por lo menos que ser felices, intentar disfrutar de nuestra libertad y reivindicar que no se puede dar ni un paso atrás. Y sí, el presente da miedo”. En esa línea, Calvo añadió que “la amenaza existe, y está en la calle, y hay gente que está intentando poner de moda el fascismo”. Para contrarrestar ello, mencionó la importancia de acercar al público historias sinceras con las que puedan conectar desde el corazón.