Papiro egipcio de más de 3.000 años, aumenta el mito de antigua raza de gigantes

Desde hace siglos, distintas civilizaciones han compartido relatos sobre seres de tamaño descomunal. Muchas de esas historias pasan de boca en boca, aunque en ocasiones aparecen también en documentos escritos.

En ese contexto destaca un texto egipcio que suele citarse cuando se habla de gigantes en la antigüedad. Se trata de una referencia incluida en un papiro conservado hoy en una de las instituciones más conocidas de Londres.

La pieza en cuestión es el papiro Anastasi I, y el debate sobre su contenido mezcla cultura, lectura histórica y cómo se usaban ciertos escritos para enseñar a escribir en el antiguo Egipto.

  1. Leyendas antiguas sobre gigantes
  2. Papiro Anastasi I y el Museo Británico
  3. Shosu y la altura medida en codos
  4. Texto satírico y formación de escribas
  5. Relatos bíblicos, nefilim y citas
  6. Debate sobre evidencia fuera de la Biblia

Leyendas antiguas sobre gigantes

En muchas culturas antiguas aparecen historias y leyendas sobre seres gigantescos. Lo habitual es que formen parte de la tradición oral, pero algunas han quedado reflejadas en textos que han llegado hasta la actualidad.

Ese tipo de referencias suele despertar interés porque conecta mitos, memoria colectiva y documentos históricos. En un caso concreto, un papiro egipcio incluye una descripción que se ha interpretado como un posible encuentro con personas de gran estatura.

Papiro Anastasi I y el Museo Británico

Una de esas menciones aparece en el llamado papiro Anastasi I, que se conserva en el Museo Británico. El documento reúne un texto satírico que se utilizaba para formar escribas durante el Periodo Ramésida.

Ese periodo abarca las dinastías XIX y XX, situadas entre los años 1189 y 1077 antes de Cristo. En ese marco temporal se encuadra el contenido del papiro, que adopta el formato de una carta y describe un escenario marcado por la guerra.

Shosu y la altura medida en codos

El papiro relata encuentros con el pueblo Shosu. Según el propio texto, sus individuos medían "cuatro codos o cinco codos" de alto, una estatura que se ha estimado en casi dos metros y medio.

La cifra llama la atención por una razón práctica: un codo egipcio medía aproximadamente 50 centímetros. Con esa referencia, los miembros de la etnia Shosu habrían sido más altos que la mayoría de personas de aquella época.

Texto satírico y formación de escribas

Algunos estudiosos sostienen que este pasaje ofrece una corroboración poco habitual, fuera del ámbito bíblico, de relatos sobre gigantes que aparecen en el Antiguo Testamento, más allá del conocido episodio de David y el filisteo Goliat.

Aun así, también existe una lectura crítica sobre el documento. Se señala que el texto es una carta instructiva satírica del escriba Hori a otro escriba, Amenemope, y que la intención sería ridiculizar su falta de conocimientos de geografía, estrategia militar y logística.

El manuscrito, además, está planteado como una carta escrita en un contexto de guerra, con referencias a terrenos difíciles y a retos militares. Esa mezcla de tono satírico y elementos bélicos es parte de lo que alimenta el debate sobre cómo interpretar las descripciones.

Relatos bíblicos, nefilim y citas

En la Biblia aparecen varios pasajes que hablan de razas o tribus completas de personas con una altura fuera de lo común, y en ocasiones se las presenta como enemigas de los israelitas. En el Génesis, capítulo 6, se recoge la frase: "Había gigantes en la tierra en aquellos días; y también después, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres, y ellas les engendraron hijos, estos se convirtieron en hombres poderosos que desde la antigüedad fueron varones de renombre".

En ese fragmento se usa el término hebreo nefilim, que suele traducirse como "gigantes" o "caídos". Según la tradición bíblica, los nefilim fueron exterminados en el Diluvio Universal, aunque en textos posteriores se vuelve a mencionar la aparición de descendientes en generaciones futuras.

Otro ejemplo se cita en Números 13:33, donde se describe el encuentro con personas enormes durante el viaje de los israelitas: "Y allí vimos a los gigantes, los hijos de Anac, que son la raza de los gigantes; y éramos a nuestro parecer como langostas, y así les parecíamos a ellos".

Debate sobre evidencia fuera de la Biblia

Quienes defienden la teoría de los gigantes subrayan que el papiro Anastasi I funcionaría como una evidencia fuera de la Biblia para apoyar la idea de que pudieron existir personas de ese tamaño.

La discusión, por tanto, no gira solo en torno a una cifra de altura, sino también a la naturaleza del texto: si debe leerse como una descripción literal dentro de una carta de guerra o como parte de una sátira destinada a la formación de escribas.