Pablo Carbonell desvela lo sucedido con Robe en un concurso de talentos hace 35 años
Se sabe que Pablo Carbonell, el célebre humorista y cantante que lidera el reconocido grupo de rock Los Toreros Muertos, es una fuente inagotable de anécdotas y experiencias. Recientemente, Carbonell ha compartido una de ellas en Instagram, relatando un incidente que tuvo lugar hace 35 años con Robe Iniesta, el fundador de Extremoduro en un concurso para nuevos talentos.
Corría el año 1990 y se estaba organizando un concurso para bandas emergentes. Las recompensas para los ganadores incluían tanto la oportunidad de grabar un disco como realizar un concierto en el lejano Japón. Carbonell recuerda que entre los miembros del jurado se encontraba Rafael Revert, un importante promotor musical y programador de los 40 Principales, junto a él mismo, Carbonell. En ese concurso, también estuvo presente Robe Iniesta, quien falleció a la edad de 63 años este miércoles.
El evento no estaba teniendo la efervescencia esperada, y a medida que se desarrollaba, se palpaba una atmósfera de seriedad más que de júbilo. Fue entonces cuando apareció un nuevo grupo, procedente de Extremadura y respondiendo al nombre de Extremoduro. Carbonell admite que el nombre de la banda ya le resultó curioso.
Carbonell evoca el momento en que vio a Robe Iniesta, un chico con una camiseta de tirantes, melena al viento y una guitarra que, por su manera de sostener, parecía más un remo que un instrumento musical. Sus rimas susurradas al micrófono con una sinceridad innegable llevaron a Carbonell a pensar: "Por fin, algo interesante!"
Para evaluar a los participantes, se les pidió a los miembros del jurado que emitieran votos en base a ciertos criterios, entre ellos: imagen, presencia, originalidad y ejecución
Carbonell recuerda haberse asomado furtivamente a la hoja de Revert para ver sus calificaciones, notando que Extremoduro estaba recibiendo ceros en todas sus categorías. Carbonell aconsejó a Revert calificar a Extremoduro con diez en imagen y ejecución, argumentando que la apariencia del grupo y la interpretación musical estaban en sintonía con sus letras. Sin embargo, Revert ripostó que no otorgarían premios a nadie que no tuviera potencial para triunfar, según su evaluación.
Tras debatir, Carbonell recuerda que Revert se mantuvo firme en su opinión, mientras que él seguía insistiendo en que Extremoduro merecía una recompensa. Finalmente, el premio fue para el grupo Sangre Azul, lo que provocó una gran indignación en Carbonell.
Concluye la anécdota detallando cómo se acercó a los miembros de Extremoduro para pedirles disculpas, y cómo Robe le respondió con una expresión serena, sin rastro de derrota, asegurándole que ese resbalón no iba a distraerles de su camino. Carbonell cierra su emotivo relato con un sincero "Robe, gracias. Descansa en paz".