La razón por la que los ganadores del Grammy a Mejor Álbum repiten diseñador
En los Grammy, la alfombra roja cambia cada año. Pero hay un patrón que ya no pasa desapercibido: Daniel Roseberry encadena tres temporadas vistiendo a quien se lleva el Grammy a Mejor Álbum. Y en los tres casos, la firma es la misma: Schiaparelli.
La lista impresiona por la variedad. Del perreo de Bad Bunny a las baladas de Taylor Swift, con una parada en el country de Beyoncé. Tres mundos distintos, un mismo hilo conductor.
Estos son los tres looks que han marcado la racha, con el foco puesto en el detalle y en el momento exacto en el que se convirtieron en historia.
- Taylor Swift 2024: el inicio de la racha
- Beyoncé 2025: el relevo country
- Bad Bunny 2026: la noche del hito latino
Taylor Swift 2024: el inicio de la racha
La primera pieza de este tríptico llegó con Taylor Swift. Fue quien encendió la mecha, con un vestido blanco de corpiño estructurado y cola larga y una abertura en la pierna imposible de ignorar.
El estilismo subió el listón con capas de joyas: collares en cascada, incluida una gargantilla con forma de reloj. El remate fueron guantes de terciopelo negro estilo ópera y sandalias peep toe. El cierre de la noche también fue rotundo: se llevó el Grammy por su décimo álbum, Midnights.
Beyoncé 2025: el relevo country
Doce meses después, el testigo pasó a Beyoncé. La propuesta fue un guiño claro al universo country, sin perder el sello artesanal y escultórico asociado a la casa.
El resultado: un vestido tono nude con guantes a juego, cubiertos de lentejuelas y cuentas. Los motivos paisley reforzaron ese aire temático. Y el dato clave se mantuvo: se llevó el Grammy por su octavo trabajo, Cowboy Carter.
Bad Bunny 2026: la noche del hito latino
En 2026, la historia dio otro giro con Bad Bunny. Llegó a la 68.ª edición como uno de los artistas más nominados, con seis candidaturas, y terminó firmando un momento de récord: se convirtió en el primer artista latino en ganar el Grammy a Álbum del Año con un disco en español. Además, fue el primer hombre en lucir un traje masculino de Schiaparelli.
La elección fue directa y elegante: esmoquin negro de terciopelo de líneas clásicas, inspirado en un look de Alta Costura de la pasarela Primavera-Verano 2023 de la firma. El golpe maestro estaba detrás: una espalda con cordones anudados que lo hacía único y que remitía al frasco original del perfume icónico de la casa, Shocking. El desenlace fue el esperado: se alzó con la victoria gracias a su sexto álbum de estudio en solitario, DeBÍ TiRAR MáS FOToS.
¿Funciona Schiaparelli como amuleto? La racha ya está escrita. Ahora queda ver si la profecía vuelve a cumplirse el año que viene.