¿Por qué quiere volver el ser humano a la Luna 50 años después?

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El programa Artemis marca el regreso del ser humano a la Luna tras más de medio siglo desde el cierre del programa Apolo en 1972. La iniciativa plantea un enfoque distinto: visitas repetidas y presencia sostenida, con una infraestructura pensada para operar durante años.

La primera misión tripulada del programa será Artemis II, con un lanzamiento previsto para marzo de 2026. El vuelo llevará a cuatro astronautas en un viaje alrededor de la Luna, como paso previo a operaciones más complejas.

Entre los elementos más destacados de la tripulación figura que, por primera vez, viajarán a la Luna una mujer, una persona negra y una persona no americana, dentro de un esfuerzo internacional liderado por Estados Unidos.

  1. Artemis II y una tripulación histórica
  2. Objetivos de Artemis y la infraestructura Gateway
  3. El recorrido de Orion entre la Tierra y la Luna
  4. El papel de la ESA y cómo es la nave Orion

Artemis II y una tripulación histórica

El ser humano volverá a la Luna con la misión Artemis, más de 50 años después de las misiones Apolo desarrolladas en la década de los 60 y finalizadas en 1972. Artemis II será la primera misión tripulada del programa y transportará a cuatro astronautas en un vuelo alrededor del satélite natural.

Tras el ensayo sin tripulación de Artemis I, la tripulación de Artemis II estará formada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen. El perfil del equipo hará que, por primera vez, viajen a la Luna una mujer, una persona negra y una persona no americana.

En un encuentro con medios, el jefe de producción de los módulos de servicio europeos de la nave Orion de la Agencia Espacial Europea (ESA), Guillermo González, explicó que se irá a la Luna con un gran esfuerzo internacional liderado por Estados Unidos, con participación de numerosos países y con la intervención de sectores públicos y privados, con el objetivo de crear condiciones para una eventual Economía Lunar.

Según lo expuesto, Artemis alternará misiones con astronautas y con robots y rovers. También se señaló que el programa pretende inspirar a futuras generaciones de ingenieros y científicos, con la vista puesta en aprender para que, algún día, sea posible viajar a Marte.

Objetivos de Artemis y la infraestructura Gateway

La NASA plantea el retorno a la Luna con una estrategia sostenida, descrita como “ir para quedarse”. Para ello, se prevé una infraestructura permanente, Gateway, diseñada para operar durante un mínimo de quince años.

El objetivo del programa Artemis difiere del enfoque de Apolo. En lugar de estancias breves en la superficie lunar, se busca que el ser humano aprenda a vivir y trabajar durante periodos prolongados en otro mundo, además de desarrollar capacidades para aprovechar recursos lunares.

También se plantea un cambio de localización. Artemis apunta al Polo Sur lunar, mientras que Apolo aterrizó “más o menos” en zonas ecuatoriales. La razón expuesta es un hallazgo posterior a los años 60: en el Polo Sur hay grandes cantidades de agua en forma de hielo, lo que lo convierte en un área de alto interés en la superficie de la Luna.

De acuerdo con lo indicado por el responsable de la ESA, el plan de crear infraestructura en la superficie lunar supone un enfoque “completamente distinto” al de Apolo, al tratarse de un proyecto más complejo y ambicioso.

El recorrido de Orion entre la Tierra y la Luna

La nave espacial Orion se lanzará con el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA desde el Centro Kennedy, en Florida. Tras el despegue, Orion orbitará la Tierra varias veces y después iniciará un trayecto de cuatro días hacia la Luna, realizará un sobrevuelo y regresará a la Tierra.

Una vez en órbita terrestre, la etapa superior del cohete impulsará a Orion hacia una órbita altamente elíptica. En ese punto, la tripulación y los equipos de la misión comprobarán el funcionamiento de los sistemas.

Durante esta fase, los astronautas tomarán el control manual para una demostración de operaciones de proximidad, usando los motores del Módulo de Servicio Europeo. Estas capacidades se consideran relevantes para misiones posteriores, especialmente para el transporte y posicionamiento de elementos de la Plataforma Orbital Lunar (Gateway), como el módulo lunar I-Hab de la ESA.

Tras las verificaciones y demostraciones, el segundo Módulo de Servicio Europeo proporcionará el impulso final para la inserción en la órbita lunar. Orion volará cerca de 7.500 kilómetros más allá de la Luna y realizará el giro antes de volver en una trayectoria de retorno libre considerada segura. La duración estimada de la misión es de diez días.

El papel de la ESA y cómo es la nave Orion

Europa participa en Artemis a través de la ESA, con un papel relevante en la construcción de la nave Orion. Según lo detallado, una mitad de la nave ha sido diseñada, construida, probada y entregada desde Europa a Estados Unidos, mientras que la parte superior se fabrica en territorio estadounidense.

Orion se diferencia del Transbordador Espacial. Aquel era un vehículo de gran tamaño, reutilizable, con capacidad para seis tripulantes, brazo mecánico y transporte de carga. En cambio, se explicó que el transbordador resultaba demasiado pesado y no ofrecía prestaciones para escapar del campo gravitatorio terrestre, lo que exigía una nave nueva, más pequeña y con una tripulación más reducida.

Aunque Orion no puede aterrizar en la Luna, tiene capacidad para llegar, operar durante varias semanas y devolver a los astronautas a la Tierra. Esto se atribuye a que cuenta con prestaciones suficientes para abandonar la gravedad terrestre y ejecutar las misiones previstas dentro del programa Artemis.

La parte recuperable de la misión es la cápsula donde viaja la tripulación. Además, se indicó que Orion incluye servicios ausentes en las cápsulas del programa Apolo, como una máquina de ejercicio, un retrete y una pequeña cocina.