Dos corredores del maratón de Boston ayudan a compañero caído por calambres

Dos corredores del maratón de Boston ayudan a compañero caído por calambres

Durante el Maratón de Boston celebrado el 20 de abril, dos corredores hicieron una pausa inesperada en plena competencia para socorrer a un atleta que había sufrido un fuerte calambre en las piernas y se desplomó en plena carrera.

Entre el público, la espectadora Sasi Bejrakashem, que asistía desde Bangkok, fue testigo de este emocionante momento cerca del tramo final del recorrido.

Bejrakashem observó cómo un corredor vestido con camiseta negra se detuvo de repente y se dobló por el dolor causado por un calambre muscular. Mientras otros corredores seguían su ritmo, dos atletas decidieron frenar para brindarle ayuda.

  1. Un gesto de solidaridad en el maratón
  2. Las choques duras del tráfico y la carrera
  3. Las motivaciones tras el acto de ayuda

Un gesto de solidaridad en el maratón

Los dos corredores se unieron para sostener al atleta debilitado, levantándolo entre ambos y ayudándole a avanzar durante el tramo que quedaba de la carrera. Fue una escena que conmovió a quienes estaban en la línea de meta.

“Fue abrumador presenciarlo”, expresó Sasi Bejrakashem, quien se mostró emocionada al ver cómo eligieron detenerse y ayudar a un compañero en momento tan crítico. “Ver que eligieron parar y ayudar a otro corredor fue realmente poderoso e inspirador.”

Las choques duras del tráfico y la carrera

El Boston Herald habló con Ajay Haridasse, debutante en esta competición, quien explicó que justo tras pasar el marcador de las 26 millas, sintió las piernas flojas.

Intentó seguir, pero cayó repetidamente, llegando a prepararse mentalmente para arrastrarse los últimos metros. “Después de caer por cuarta vez, ya me estaba preparando para arrastrarme”, contó al diario.

En ese momento aparecieron Aaron Beggs, con camiseta amarilla, y Robson Oliveira, vestido de blanco, quienes no dudaron en ofrecer su ayuda.

Las motivaciones tras el acto de ayuda

Aunque pudo parecer un acto de puro compañerismo, ambos corredores tenían claros motivos para no abandonar a Haridasse. Si este terminaba arrastrándose, existía el riesgo de que no clasificara para la edición siguiente, mientras que Oliveira estaba a punto de alcanzar su récord personal en Boston.

Haridasse se sintió muy conmovido y agradecido, incluso buscó en redes sociales los números de dorsal de sus salvadores para reconocerles el gesto.

Oliveira publicó en redes: “Fue una decisión en una fracción de segundo. Cuando entré en el tramo final del maratón, estaba a solo unos metros de lograr mi mejor marca personal, pero a lo lejos vi que [Haridasse] se desplomaba. Sabía que no tendría la fuerza para ayudarlo solo. En ese momento pensé, ‘Dios, si alguien para, yo también pararé y lo ayudaré.’”

Tras la carrera, ambos acabaron en la carpa médica; Oliveira padeció una fuerte deshidratación, mientras que Haridasse se recuperó rápidamente.

Actualmente estudiante en su último año en la Universidad Northwestern, Haridasse ya planea volver a competir en la próxima edición del maratón.