España termina tercera en la final del Gran Premio de Nueva Zelanda de SailGP

España se subió al podio en el Gran Premio de Nueva Zelanda de SailGP con un fin de semana de los que no dejan respirar. En Auckland, el equipo español acabó tercero en la final, firmando su primer podio del año en la segunda prueba del Mundial.

El escenario no fue nada sencillo: viento fuerte, rachas exigentes y un campo de regatas estrecho que obligó a afinar cada decisión. Aun así, el equipo de Diego Botín logró salvar los momentos más delicados y meterse en la pelea por las medallas.

Además, la jornada del domingo dejó una novedad importante en la competición: por primera vez se aplicó un formato de flota dividida para mantener el espectáculo y, de paso, reducir riesgos en condiciones tan tensas.

  1. España, tercera en la final del GP de Nueva Zelanda
  2. Domingo con flota dividida, incidentes y balance en la general

España, tercera en la final del GP de Nueva Zelanda

El equipo español terminó en tercera posición en la final del Gran Premio de Nueva Zelanda, la segunda cita del Mundial de SailGP disputada en Auckland. Ese resultado les dio el primer podio de la temporada en un fin de semana marcado por el viento.

En la final, España se enfrentó a los Bonds Flying Roos australianos, tres veces campeones mundiales, y al Emirates GBR, vigente campeón. La salida fue muy limpia y táctica: el barco español se colocó primero de inicio, pero el equipo de Tom Slingsby fue recortando y se adueñó del liderato a mitad de recorrido.

Australia no dio opción en el tramo decisivo y se mostró imbatible. España, mientras tanto, aguantó el pulso hasta el final, aunque acabó perdiendo la segunda plaza con los británicos en la última boya, cerrando la regata definitiva en el tercer escalón del podio.

Tras lo vivido en la prueba anterior, el propio Diego Botín valoró el paso adelante: "Después de lo que pasó en Perth, haber entrado en la final nos hace sentir muy bien. Es un punto muy positivo sobre el que construir el resto de la temporada. Vamos a seguir apretando a partir de ahora", señaló el piloto del equipo español, Diego Botín.

Domingo con flota dividida, incidentes y balance en la general

La segunda jornada activó por primera vez un formato con flota dividida. La idea fue clara: asegurar carreras más controladas y vistosas en un campo estrecho, especialmente con rachas fuertes que elevaban el riesgo en cada maniobra.

Con Nueva Zelanda y Francia ya fuera de combate tras el accidente del sábado, el objetivo de España pasó por contener a sus perseguidores directos: Gran Bretaña, Suecia y Dinamarca. Los británicos, además, salieron beneficiados al caer en el mismo grupo que galos y ‘kiwis’, ya eliminados, y ante rivales más asequibles: sumaron dos victorias que les metieron en la final.

En el caso español, Los 'Gallos' se vieron frenados al inicio del día. No pudieron competir en la primera regata del domingo, la cuarta del evento, por un problema técnico en el F50 que dejó inutilizado el uso de los foils. Con ese golpe, la última carrera de flota se volvió decisiva: tocaba terminar por delante de suecos y daneses para colarse en la final, y se logró con un tercer puesto.

Botín también puso el foco en el nuevo formato aplicado el domingo, sobre todo por seguridad en un día tan duro: "Creo que es una muy buena decisión. En condiciones como estas, trece barcos fuera de control hacen que el riesgo aumente muchísimo, y puede llegar a ser demasiado peligroso", manifestó.

En la clasificación, Los 'Gallos' suman ocho puntos en su primera prueba del Mundial. En el estreno de Perth no pudieron competir por daños en el casco y el foil de su F50, y ahora quedan situados en la sexta posición. La siguiente parada del calendario será en Sídney (Australia) dentro de dos semanas.