Los 'Hispanos' desdibujan a Francia en el Europeo y sueña con el Mundial

La selección española masculina de balonmano se regaló una noche de las que enganchan en el Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega. Aunque el pase a semifinales ya no era posible, el equipo sacó orgullo y firmó un triunfo de prestigio para seguir compitiendo por objetivos reales.

En la tercera jornada de la Ronda Principal, España se impuso a Francia por 36-32. El rival no era cualquiera: el conjunto galo llegaba como vigente campeón europeo, y aun así acabó cediendo ante una versión muy sólida de los españoles.

El resultado mantiene a los 'Hispanos' metidos de lleno en la pelea por la quinta plaza, una posición que podría abrir la puerta al Mundial 2027. La sensación, además, fue la de ver la mejor cara del equipo en el momento más delicado del torneo.

  1. España supera a Francia en la Ronda Principal
  2. Del golpe ante Dinamarca a la pelea por el quinto puesto

España supera a Francia en la Ronda Principal

El partido ante Francia llegó cuando el margen de error ya era mínimo y, aun así, el equipo de Jordi Ribera respondió con un plan claro y mucha energía. España se llevó el choque por 36-32 y firmó su primer triunfo de la 'Main Round', frenando a una selección acostumbrada a dominar en este tipo de citas.

El arranque marcó el camino. Antes del descanso, España ya había construido una ventaja importante, apoyada en una defensa seria y un ataque bastante más ordenado que en jornadas anteriores. Ese empuje se tradujo en una renta de seis goles al descanso, un colchón clave para gestionar la segunda mitad.

Tras el paso por vestuarios, el equipo mantuvo el tono competitivo para no dejar que Francia se metiera de lleno en el partido. En ataque destacó con fuerza Ian Barrufet, que terminó como máximo anotador con diez tantos en 11 lanzamientos y fue elegido 'MVP' del duelo.

Del golpe ante Dinamarca a la pelea por el quinto puesto

La victoria llegó apenas un día después de asumir una realidad dura. El sábado, la derrota frente a Dinamarca (31-36) dejó a España matemáticamente sin opciones de acceder a semifinales, un escenario que cambió por completo el enfoque del grupo de Jordi Ribera.

Sin esa presión, el equipo mostró una versión más suelta y eficaz, especialmente en los minutos iniciales y en el control del ritmo. El trabajo defensivo permitió correr menos riesgos, y en ataque hubo más continuidad para castigar a una Francia que no terminó de encontrar respuestas.

Con este marcador, España mantiene vivas sus opciones de acabar tercera de grupo. Ese puesto permitiría disputar el partido por el quinto lugar, un duelo con premio grande: un billete directo para el Mundial de Alemania 2027.