Los 'Hispanos' arrancan la 'Main Round' del Europeo con una derrota cruel
La selección española masculina de balonmano arrancó este jueves la Ronda Principal del Campeonato de Europa con un tropiezo ante Noruega. El duelo, disputado en Dinamarca, Noruega y Suecia, se resolvió por un ajustado 34-35 tras un cierre de partido mal gestionado.
El encuentro se jugó en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca) y tuvo un ritmo muy alto desde el primer minuto. Hubo alternativas, tensión constante y un desenlace con revisión arbitral que dejó a España sin una última opción clara.
En ese ida y vuelta, Noruega sacó provecho de los errores con transiciones rápidas, mientras los 'Hispanos' fueron encontrando oxígeno en momentos clave con acierto desde el punto de 7 metros y con paradas importantes bajo palos.
- Arranque frenético y contragolpes
- Igualdad antes del descanso y reanudación intensa
- Último minuto, decisión y derrota por la mínima
Arranque frenético y contragolpes
Desde la puesta en escena, ambos equipos eligieron la velocidad como guion. La diferencia estuvo en la eficacia noruega al contraataque, aprovechando pérdidas de balón del rival para castigar con goles rápidos.
España, por su parte, evitó que el marcador se rompiera gracias a Aleix Gómez, impecable en los lanzamientos de 7 metros. Esa puntería permitió seguir en contacto mientras el partido iba y venía a toda pastilla.
Bajo palos, Nacho Biosca dejó un par de intervenciones de mérito, aunque Noruega tenía recursos de sobra. August Pedersen fue un martillo desde el extremo izquierdo y Sander Sagosen generó mucho peligro en el centro, moviendo el ataque y encontrando líneas de pase.
En ataque, España también encontraba vías para hacer daño por dentro. Jan Gurri se movía bien entre líneas y Abel Serdio aportaba en menor medida, en un tramo donde el equipo español no se despegaba del partido.
Igualdad antes del descanso y reanudación intensa
Con ese equilibrio, los pupilos de Jonas Wille apenas lograron abrir hueco. Su máxima renta en la primera parte fue de dos goles (4-2, 5-3, 12-10), y ni siquiera eso bastó para marcharse por delante al intermedio.
La primera mitad terminó en tablas, 16-16, reflejando un choque muy parejo. Noruega encontraba ventajas puntuales, pero España respondía con continuidad para no perder la estela.
Tras el descanso, el conjunto nórdico salió con buen tono, de nuevo con Pedersen marcando el camino en ataques muy rápidos. Aun así, Noruega se quedó atascada en los 18 goles durante un tramo, y ahí el papel de Biosca resultó decisivo.
España aprovechó ese momento para crecer: Álex Dujshebaev acertó desde lejos e Ian Barrufet apareció como un puñal por el extremo izquierdo en un par de acciones que pesaron. Con 22-20, Dani Dujshebaev falló un lanzamiento desde campo propio y Jordi Ribera lo lamentó como si fuese el último instante, aunque todavía quedaba partido.
El equipo español siguió por un buen carril y llegó a verse con 26-23. Noruega, en sus momentos más complicados, optó por vaciar portería para atacar con superioridad numérica, buscando cambiar el ritmo del encuentro.
La respuesta de los 'Hispanos' fue un paso adelante en defensa para sostener un pequeño colchón. Sin embargo, ese margen no era definitivo si el rival encontraba un nuevo empujón.
Último minuto, decisión y derrota por la mínima
Y ese empujón llegó. Robin Haug firmó un par de paradas muy oportunas, el grupo noruego se contagió y el partido volvió a igualarse, con cada ataque convertido en una pelea y con respuesta española casi inmediata a cada tanto rival.
En ese intercambio constante, el choque entró en el tramo final con máxima tensión. A falta de medio minuto, Tobias Grondahl culminó una asistencia que pasó entre las piernas de un defensor y colocó el 34-35, dejando a España obligada a buscar una jugada salvadora.
El primer intento no acabó en gol, pero sí forzó un golpe franco y quedaban 11 segundos. Tras un parón por revisión arbitral, España preparó la acción para abrir el balón al extremo izquierdo: Barrufet intentó una 'colgada' hacia Gómez en el lado contrario de la pista.
Pedersen apareció para cortar la conexión, el tiempo se agotó y los árbitros acabaron señalando que no había 7 metros, rectificando la decisión inicial. Con esa revisión cargada de incertidumbre, España se quedó sin el penalti con el reloj a cero y el torneo sumó otra derrota dolorosa en un camino que se complica.