Las redadas del ICE marcan la Superbowl de California, cita del año en EEUU

La NFL asegura que en el partido con actuaciones de Bad Bunny y Green Day no habrá presencia de grupos antiinmigración, en pleno pulso con Trump

La polémica por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en EEUU ya salpica al mayor escaparate deportivo del país. La Superbowl, la final de la NFL, llega a su 60 edición en California con el foco puesto fuera del campo.

En las semanas previas al duelo entre New England Patriots y Seattle Seahawks, dos anuncios han disparado el ruido. Primero, la elección de Green Day y Bad Bunny para animar el encuentro en los momentos previos y en el medio tiempo, respectivamente. Después, la decisión de la NFL de cortar de raíz una preocupación clave: la presencia del ICE en el estadio.

El resultado es un evento que mezcla música, política y seguridad. Y con un mensaje directo para los asistentes: calma en las gradas, pero máxima atención al contexto.

  1. El ICE queda fuera del Levi's Stadium
  2. Green Day y Bad Bunny, la apuesta que enciende el debate
  3. San Francisco promete seguridad en un clima de tensión
  4. Trump se queda fuera y carga contra los artistas
  5. Turning Point USA lanza un show alternativo pro-Trump

El ICE queda fuera del Levi's Stadium

La NFL ha querido desactivar el temor a controles migratorios durante la final. Según comunicó la liga, las fuerzas del ICE no estarán desplegadas en el Levi's Stadium de Santa Clara, una medida pensada para rebajar la tensión y tranquilizar a quienes acudan al partido.

La jefa de seguridad de la NFL, Cathy Lanier, aseguró haber recibido garantías del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Y trasladó un mensaje literal: "No habrá actividades de control migratorio de ICE planificadas. Estamos seguros de ello".

El comunicado no llega por casualidad. En octubre, uno de los máximos responsables del DHS, Corey Lewandowski, lanzó una advertencia que encendió todas las alarmas: "No hay ningún lugar donde se pueda brindar refugio seguro a las personas que se encuentran ilegalmente en el país, ni en el Super Bowl ni en ningún otro lugar", declaró en octubre.

Con ese antecedente, la liga opta por marcar posición antes del día grande. Objetivo: que la conversación no se coma el espectáculo.

Green Day y Bad Bunny, la apuesta que enciende el debate

El cartel musical también ha sido gasolina. La banda punk Green Day y el portorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido como Bad Bunny, han sido anunciados como los artistas para animar el encuentro: uno en los momentos previos y el otro como protagonista del 'Half-Time Show'.

La NFL, a través de su comisionado David Goodell, defendió la elección de Bad Bunny como gran estrella del intermedio con una frase que busca cerrar filas: "Es uno de los mejores artistas del mundo y comprende que esta plataforma sirve para unir a la gente con su creatividad y su talento. Creo que otros artistas lo han hecho. Creo que Bad Bunny lo entiende, y creo que nos dará una gran actuación".

El contexto amplifica el debate. Bad Bunny, reciente ganador del Grammy al mejor disco del año, llegó a incluir en una de sus canciones a un imitador de Trump pidiendo perdón a los inmigrantes. Y Green Day arrastra un historial de mensajes directos contra el expresidente.

En 2016, durante una actuación, la banda proclamó "No Trump, No KKK, No Fascist USA" (No a Trump, No al KKK, No a una América fascista), una variación del eslogan inmortalizado en los años 80 por la banda de punk-rock MDC (Millions of Dead Cops).

San Francisco promete seguridad en un clima de tensión

La final se celebra en California, pero el entorno político y social se nota en toda el área. El alcalde de San Francisco, Daniel Lurie, se mostró confiado en que el evento saldrá bien pese al clima de tensión.

Su mensaje combina optimismo y aviso. "Vamos a garantizar la seguridad de todos: nuestros residentes y nuestros visitantes", ha manifestado. Y remató con una frase que subraya el momento: "Obviamente, con todo lo que está sucediendo, estamos atentos y vigilando todo. Pero espero que todo sea seguro y divertido", ha añadido.

La ciudad, por tanto, se prepara con el foco puesto en la seguridad y en la convivencia. La intención es clara: que el ruido político no marque el ritmo del fin de semana.

Con el Levi's Stadium en Santa Clara como epicentro, el dispositivo y el ambiente se han convertido en noticia casi al mismo nivel que el enfrentamiento deportivo.

Trump se queda fuera y carga contra los artistas

Otro detalle alimenta el titular: Donald Trump no acudirá a la Superbowl. El presidente de Estados Unidos justifica su ausencia porque "está muy lejos" y, según su opinión, el evento dura demasiado.

El partido se celebra, además, en un estado gobernado por el Partido Demócrata. Allí, solo un 25% de la población respalda sus políticas, de acuerdo con una encuesta del Instituto de Políticas Públicas de California (PPIC) publicada en diciembre del año pasado.

En lo que respecta al apartado musical, Trump también dejó clara su postura y se declaró "anti-ellos": "Me parece una decisión terrible. Lo único que hacen es sembrar odio. Terrible", declaró el presidente al 'New York Post'.

Con estas declaraciones, la Superbowl suma un nuevo frente mediático. Y la elección de artistas, lejos de pasar desapercibida, se convierte en parte central del relato.

Turning Point USA lanza un show alternativo pro-Trump

La respuesta desde la derecha no tardó en llegar. Turning Point USA, el grupo político fundado por el asesinado activista Charlie Kirk, anunció el lunes un "festival alternativo" frente a las actuaciones previstas en la Superbowl.

El cartel incluye artistas simpatizantes de Trump, como Kid Rock y los cantantes de country Brantley Gilbert y Lee Brice. La idea se presenta como contrapeso directo al foco que tendrán Bad Bunny y Green Day en el gran evento.

En el comunicado de presentación, Kid Rock fue al choque. Afirmó que el espectáculo "All-American Halftime Show" estaba concebido para enfrentarse a la actuación de Bad Bunny y Green Day como "David contra Goliat" antes de atacar al artista portorriqueño: "Nosotros planeamos tocar canciones geniales para la gente que ama a Estados Unidos".

Así, la previa de la final no solo va de fútbol americano. También va de mensajes, símbolos y una batalla cultural que ya se disputa a plena luz, horas antes del saque inicial.