Los Seahawks imponen su defensa ante los Patriots y se llevan la LX Super Bowl

Seattle volvió a tocar la cima de la NFL este domingo, en una Super Bowl marcada por el pulso defensivo y por un marcador que se movió a cuentagotas durante casi todo el partido. En el Levi's Stadium de Santa Clara, los Seattle Seahawks terminaron imponiéndose con claridad por 13-29 a unos New England Patriots que nunca lograron descifrar a la mejor defensa del campeonato.

Con este triunfo, los Seahawks sumaron su segundo anillo y completaron una noche de control y paciencia, sin necesidad de un festival ofensivo. La historia se escribió, sobre todo, en las trincheras: presión constante al 'quarterback', placajes a tiempo y errores forzados en los momentos que más pesan.

También hubo un ingrediente emocional: once años después, Seattle se cobró la revancha de la dolorosa derrota en 2015 ante aquellos Patriots liderados por Tom Brady. Esta vez, al otro lado estaba el joven Drake Maye, que a sus 23 años cargó con una noche grande y una defensa aún más grande enfrente.

  1. Seattle gana la LX Super Bowl
  2. Primera parte: batalla defensiva
  3. Descanso: show de 'Bad Bunny' y más control
  4. Último cuarto: 'touchdowns' y sentencia

Seattle gana la LX Super Bowl

Los Seattle Seahawks conquistaron la LX Super Bowl con un 13-29 ante los New England Patriots, que se vieron superados por una defensa que no dio respiro. La franquicia de Seattle se apoyó en su identidad: presión, disciplina y golpes en el momento justo.

En el contexto histórico, el partido tuvo un sabor especial por lo ocurrido once años antes. Los Seahawks se tomaron la revancha de la derrota en 2015 ante los Patriots de Tom Brady, y lo hicieron frenando el intento de New England de acercarse a un nuevo hito: convertir a la franquicia de Boston en la más laureada de la historia de la NFL.

Maye bajo presión y Darnold sin brillo

La noche fue especialmente dura para Drake Maye, señalado como el segundo mejor jugador de la temporada. Con 23 años, no pudo con el peso del escenario y el plan defensivo rival: seis 'sacks' y dos intercepciones terminaron por certificar la diferencia.

En el otro lado, tampoco hizo falta una exhibición aérea. Sam Darnold estuvo impreciso (19/38 en pase), pero encontró recompensa en el quinto equipo de su carrera. Además, su gran objetivo, Jaxon Smith-Njigba, apenas pudo soltarse: (4 recepciones y 27 yardas) bajo el buen control de la defensa de los Patriots, que aún así logró mantener a su equipo con opciones hasta el cuarto final.

Primera parte: batalla defensiva

Desde el arranque quedó claro que la Super Bowl iba a ser una pelea de defensas. Los ataques no encontraron ritmo, y los dos 'quarterbacks' tuvieron problemas para leer coberturas y sostener series largas. Maye llegó al descanso con tres 'sacks' y un 6/11, mientras que Darnold, aunque evitó algún placaje, firmó un pobre 9/22.

Ese guion se reflejó en el marcador: durante mucho tiempo no hubo 'touchdowns', y el partido avanzó entre golpes, carreras cortas y posesiones que acababan sin premio grande. Aun así, Seattle fue dejando pequeñas ventajas que, con esa defensa, valían oro.

Walker III marca el ritmo

En medio de tanta fricción, el jugador más dañino para las defensas fue Kenneth Walker III. El corredor acumuló 94 de las 183 yardas totales de Seattle tras los dos primeros cuartos, y sumó 43 más que todas las que lograron los Patriots en ese tramo, que tampoco encontraron forma de imponer su potente juego terrestre.

Su impacto no se tradujo en ningún 'touchdown' por el buen trabajo de la defensa del equipo de Mike Vrabel, que supo aguantar en los momentos de más peligro, especialmente en el primer 'drive' del encuentro. Con ese esfuerzo, New England limitó daños y se llegó al descanso con 0-9, aunque el ataque tenía mucho por corregir para soñar con la remontada.

Descanso: show de 'Bad Bunny' y más control

El intermedio tuvo un foco claro: el show de 'Bad Bunny', con un mensaje potente sobre el poder latino y una América unida en un momento social tenso en los Estados Unidos. Se mencionó la entrega de su premio Grammy a Liam Conejo Ramos, el niño de 5 años que fue detenido por los ICE, y la crítica de Donald Trump en sus redes sociales.

Tras el descanso, los Seahawks fueron los que parecieron volver con esa energía. Aun así, un buen 'drive' terminó solo en tres puntos más para New England por nuevas imprecisiones de Darnold. Pese a ello, el 0-12 ya colocaba el partido cerca de una diferencia de dos 'touchdowns'.

Patriots sin respuesta en ataque

Los campeones de la Conferencia Americana siguieron sin encontrar soluciones con el balón. Ni siquiera lograron rascar un 'field goal', y eso que su defensa mantenía el partido con vida a base de resistir dentro de su propio campo.

La situación empeoró al final de otro cuarto muy oscuro: llegó el quinto 'sack' a Maye y, además, el golpe trajo un 'fumble' con pérdida de posesión. Con el reloj corriendo y el marcador en contra, el margen de error ya era mínimo.

Último cuarto: 'touchdowns' y sentencia

Seattle entró en el último periodo con el control en la mano y, esta vez, no dejó pasar la oportunidad. Pese a la inoportuna baja de Smith-Njigba, llegó el primer 'touchdown' en casi tres horas de partido: Darnold conectó con AJ Barner y el marcador se estiró hasta un 0-19 con algo más de 13 minutos por jugar.

New England encontró un pequeño hilo de esperanza con el 'touchdown' de Mack Hollins (7-19) y, además, recuperó rápido la siguiente posesión. Pero la reacción se frenó en seco por los errores que castiga una defensa como la de Seattle.

Dos intercepciones cierran la historia

Maye cometió dos fallos más en forma de intercepciones que resultaron definitivas. La segunda terminó directamente en el 'touchdown' de Uchenna Nwosu, una jugada que funcionó como sentencia para unos Patriots ya sin respuestas.

Así, los Seahawks cerraron un triunfo construido desde la defensa y el control del ritmo, con Kenneth Walker III como 'MVP' gracias a sus 135 yardas, pese a no lograr un 'touchdown'. Seattle levantó de nuevo el trofeo doce años después de arrasar a los Denver Broncos, y lo hizo dejando claro que, en esta Super Bowl, la ley la puso su defensa.