viernes. 12.07.2024

Una prestación por crianza de 200 euros al mes por cada menor reduciría la extrema pobreza infantil un 43% en España, según concluye un estudio realizado por la Fundación Iseak.

La fundación ha elaborado este informe, denominado 'El impacto de la prestación universal por crianza en la reducción de la pobreza en España: un ejercicio de microsimulación', en un contexto en el que, según destaca, esta prestación "está cada vez más presente en el debate público".

Según explican desde Iseak, el Estado español, que tiene "unos altos niveles estructurales de pobreza y desigualdad", carece de una prestación de este tipo, lo que le convierte en "una anomalía entre los países del entorno". El estudio ha analizado dos ejercicios de microsimulación para medir el impacto que tendría su implantación en los niveles de pobreza, en concreto con un importe de 100 euros y otro de 200 euros mensuales por menor a cargo.

Entre las principales conclusiones que se han alcanzado, se encuentra que una prestación de 200 euros al mes por menor reduciría la extrema pobreza infantil un 43%.

Se estima que la extrema pobreza infantil pasaría, con esta cuantía de prestación, desde el 14% actual hasta el 8%. El porcentaje de menores en riesgo de pobreza también bajaría desde el 29% actual hasta el 21% y, además, "para quienes no logran salir de esa situación, su intensidad de la pobreza también se reduciría sustancialmente".

En función del estudio, esta prestación supondría un gasto de 19.000 millones de euros anuales, un 2,76% del gasto público actual, "o, lo que es lo mismo, una décima parte del gasto en pensiones".

Desde la fundación han destacado que la prestación universal por crianza puede tener "numerosos efectos positivos en la sociedad, rompiendo con la cronificación de la pobreza infantil, mejorando los niveles de salud, rendimiento escolar, participación social y empleo futuro". Sin embargo, han advertido de que "puede tener efectos indirectos no deseados que es importante monitorizar".

En esta línea, el informe señala que "una prestación universal por crianza incrementa la incidencia (y en algunos casos la intensidad) de la pobreza de los hogares sin menores", debido a que "el ingreso mediano de la sociedad aumenta, provocando que algunos hogares que estaban ligeramente por encima del umbral previo ahora se encuentren por debajo de este".

EFICIENCIA

Por otro lado, han incidido en que una prestación universal permitiría incluir a todos los hogares en las bases de datos administrativas, lo que supondría "un gran avance social en términos de eficiencia de las prestaciones focalizadas complementarias a esta prestación universal".

Finalmente, han precisado que "una prestación universal por crianza no debe sustituir a otro conjunto de reformas necesarias dirigidas a menores y que también ayudarían a combatir los niveles crónicos de pobreza infantil", entre las que citan la educación universal de 0 a 2 años o la gratuidad de los comedores escolares.

200 euros mensuales de ayuda reduciría un 43% la extrema pobreza infantil