"Adios" a vivir gratis con los padres: el aviso del Gobierno para estos casos

Un abogado especialista en asesoría fiscal alerta del aviso del Gobierno para quienes siguen viviendo en casa de sus padres

Vivir sin pagar alquiler en casa de los padres parece la solución rápida en plena escalada del precio de la vivienda. Pero en 2026 ese gesto puede levantar sospechas si existe solvencia económica y no se acredita bien la situación. Un abogado especializado en asesoría fiscal ha puesto el foco en un riesgo que muchos pasan por alto: el posible choque con Hacienda.

El ministerio que dirige María Jesús Montero ha intensificado el control sobre los ciudadanos este 2026. Y ese aumento de vigilancia también alcanza a los hábitos cotidianos, según avisa el consejero legal Andrés Millán. El mensaje es claro: conviene extremar la precaución si se vive gratis en el domicilio familiar.

El contexto aprieta. La vivienda sigue en máximos y obliga a muchos jóvenes a volver al hogar. Sin embargo, no todos los casos son iguales: cuando hay ingresos y aun así se vive sin aportar nada, la Agencia Tributaria podría interpretar que existe un beneficio económico sin contraprestación y, en ciertos escenarios, tratarlo como una donación encubierta.

  1. Hacienda vigila más en 2026 y pone el foco en las donaciones
  2. El aviso de Andrés Millán si vives gratis con tus padres

Hacienda vigila más en 2026 y pone el foco en las donaciones

Desde el 1 de enero, en Hacienda se ha reforzado el control sobre los movimientos de los ciudadanos. También se mira con lupa el comportamiento fiscal de los españoles cuando se sospecha que puede existir una evasión de impuestos.

La vigilancia se centra, sobre todo, en el impuesto de sucesiones y donaciones. Desde la Agencia Tributaria y sus ramificaciones autonómicas hay especial atención a los casos en los que un familiar recibe bienes o ventajas económicas sin que se declaren como corresponde, ya sea por herencia o por una donación.

Esta ofensiva llega en un momento especialmente delicado para el bolsillo. En la España de Sánchez, la vivienda sigue tensionada y marca cifras récord. Según informó Idealista hace unas semanas, 2025 cerró con una subida interanual del 16,2% y situó el metro cuadrado en 2.639 euros.

El alquiler tampoco da tregua. El precio del arrendamiento en España ha crecido un 8,5% en el último año y ya ronda una media de 14,7 €/m². Con este escenario, es frecuente ver a jóvenes que regresan a casa de los padres, sobre todo en grandes ciudades, en un entorno de sueldos precarios e inflación persistente.

Aun así, no todos los perfiles encajan en la misma explicación. Cuando la persona que vive en casa familiar tiene ingresos y estabilidad, el hecho de residir gratis puede interpretarse de otra forma. Ahí aparece el posible choque con Hacienda: se puede llegar a entender como una ventaja económica sin contraprestación y, por tanto, como una donación encubierta en determinados casos.

Por eso conviene no relajarse. El aumento indiscriminado del precio de la vivienda empuja a compartir techo, pero la lectura fiscal puede cambiar si se cumplen ciertas condiciones. La clave está en distinguir entre ayuda familiar razonable y una liberalidad con efectos tributarios.

El aviso de Andrés Millán si vives gratis con tus padres

El escenario no es el más habitual, pero existe y está contemplado en la ley. La Agencia Tributaria puede llegar a considerar que hay un beneficio económico sin pago a cambio. De ahí la advertencia de Andrés Millán, abogado y experto en asesoría fiscal, que ha abordado el tema en un vídeo publicado en redes sociales.

El letrado reacciona a una noticia que alertaba de los peligros para quienes viven gratis con sus padres y subraya que todo depende del contexto. En su explicación insiste en que no siempre es una ayuda “neutral” a ojos de la Administración. Y deja una frase que resume el problema: «Hay una fina línea entre lo que se considera obligación de manutención por parte de los padres y lo que ya se considera una liberalidad o una donación».

Millán concreta que, mientras exista dependencia económica, hay supuestos que suelen encajar en la manutención familiar. Lo expresa así en su intervención: «Pagarte el alquiler, dejarte vivir en su casa, pagarte los estudios mientras eres económicamente dependiente de ellos no se considera una donación… de momento».

El riesgo, según advierte, crece cuando cambian las condiciones. Lo explica con tres puntos que elevan la probabilidad de problemas: «Si es una segunda residencia, si no eres económicamente dependiente de ellos y si no eres menor de edad, el riesgo de que Hacienda se meta y sí que lo considere una donación aumenta». En ese caso, no se descarta un requerimiento por parte de la Agencia Tributaria.

En este terreno, la palabra clave es justificar. Millán insiste en que todo debe poder explicarse con coherencia y pruebas. Y pone un ejemplo de argumento que puede plantearse para defender la situación: «Le pago el alquiler a mi hijo porque no tiene medios para irse él de alquiler».

Además, recuerda el marco autonómico del impuesto de sucesiones y donaciones. En comunidades donde gobierna el Partido Popular, ese tributo está bonificado al 99% en operaciones entre padres e hijos. Aun así, el mensaje final es de máxima cautela: si hay solvencia y se vive gratis, conviene tener todo atado para evitar sustos.