Calviño: "Percibo de nuestros socios europeos y de los inversores una enorme confianza en nuestro país y su potencial de crecimiento"

Nadia Calviño | EP

La vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha afirmado que el plan de recuperación "ha de ser nacional", pero considera que las comunidades autónomas y ayuntamientos deben tener "un protagonismo especial en el despliegue de los proyectos".

Calviño ha respondido, de esta forma, a las críticas del Gobierno Vasco al Ejecutivo de Pedro Sánchez por el modelo de gestión de los fondos europeos. Precisamente, el pasado viernes, 26 de marzo, el Lehendakari, Iñigo Urkullu, reclamó en el Parlamento Vasco al Gobierno central que permita que las autonomías tengan "un papel más activo" en la toma de decisiones sobre la gestión de los fondos europeos para la recuperación.

En una entrevista concedida al diario El Correo, recogida por Europa Press, la vicepresidenta tercera ha precisado que, frente a los fondos europeos 'tradicionales' de cohesión, el plan de recuperación "no tiene un carácter regional, sino que ha de ser un plan nacional de medidas que tengan impacto macroeconomico significativo y que pongan en marcha reformas con impacto en todo el territorio".

"Hemos de pensar en términos de país, pero los ayuntamientos y las comunidades autónomas tienen que tener un papel protagonista en el despliegue de los proyectos", ha afirmado.

Según ha explicado, la industria "está en el corazón del plan de recuperación, con inversiones muy importantes", pero ha dicho que "tampoco hay que minimizar la importancia de la industria turística, una actividad muy importante para la vertebración territorial y que puede proporcionar alternativas económicas y sociales en todos los pueblos de España".

La vicepresidenta tercera ha admitido que le causó sorpresa que Pablo Iglesias dejara el Gobierno porque, a su juicio, ser vicepresidente de Asuntos Sociales abre la oportunidad de hacer "grandes y muy importantes cosas" para el país y es "un ámbito en el que queda mucho por hacer".

No obstante, ha dicho que no va a entrar a juzgar las decisiones personales de otros y supone que habrá sido algo "bien meditado". Además, se ha mostrado convencida de que el Gobierno de España "seguirá siendo un factor de estabilidad para el conjunto del país".

En todo caso, ha indicado que desearía que bajara el nivel de crispación" que existe. "Creo que estamos haciendo un gran trabajo que sería más efectivo si no estuviéramos constantemente rodeados de esa tensión que no aporta nada a mejorar el bienestar de los ciudadanos", ha añadido.

Según ha asegurado, "estas mismas situaciones de polarización política y de tensión social por la crisis se dan en otros muchos países". "Lo que percibo de nuestros socios y de los inversores es una enorme confianza en la capacidad de nuestro país y su potencial de crecimiento", ha destacado

Nadia Calviño también se ha referido a la amenaza de Podemos de dejar caer al Gobierno por la Ley de Alquiler, mientras ERC hace lo mismo si no se produce un indulto de los presos del procés, ha mostrado su esperanza en que, en la actual situación, "todos los agentes políticos y sociales actúen con responsabilidad".

"Las prioridades económicas están claras: acelerar la vacunación, mantener una política fiscal expansiva que acompañe la política monetaria, apoyar el tejido productivo, a las familias, al empleo, y desplegar cuanto antes el plan de recuperación", ha aseverado.

Por ello, espera que haya "responsabilidad" por todas las partes. En su opinión, hay que ser "conscientes" de lo que hay en juego, "y poner el bienestar de los ciudadanos y el futuro de España por delante de cualquier otra consideración".

Preguntada por su relación con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y los posibles choques entre vicepresidencias, ha rechazado las especulaciones y ha considerado que "se magnifica el aspecto personal". "Lo importante es que hemos estado trabajando desde hace un año para llevar adelante los acuerdos del diálogo social, encauzando negociaciones para llegar acuerdos equilibrados que respondiesen a las necesidades nuestro país", ha explicado, para señalar que espera seguir en ese misma línea.

En cuanto al próximo Ejecutivo de la Comunidad de Madrid tras las elecciones, confía en que gane el socialista Ángel Gabilondo "porque sería muy positivo que haya un Gobierno responsable que piense los ciudadanos, y no en hacer oposición al Gobierno de España".

Tras precisar que lleva tres años de ministra "con la voluntad de no mirar hacia atrás, sino adelante, al futuro, y salir de la dialéctica de que los problemas del mercado laboral se resuelven cambiando un artículo u otro del Estatuto de los Trabajadores", ha subrayado los problemas existentes, como una "excesiva temporalidad, la dualidad, la precariedad, la falta de capital humano o las dificultades de acceso para los jóvenes".

"Son problemas que arrastramos desde hace décadas. Hay que actuar en el conjunto de ámbitos como la educación, la renovación del tejido productivo o el tamaño de las empresas, y no solo en la legislación laboral. Crear empleos de calidad debe ser la prioridad absoluta", ha manifestado.

A su juicio, para realizar una reforma laboral, el acuerdo entre empresarios y sindicatos "es uno de los elementos más importantes, sin duda". "Tenemos que alcanzar acuerdos equilibrados, como los que se han alcanzado en el último año, para que las reformas serán eficaces y permanentes. El buen funcionamiento del mercado laboral será un factor importante de dinamismo y crecimiento de nuestro país", ha remarcado.

Para la vicepresidenta tercera, los representantes sindicales y empresariales "han dado muestras de una enorme responsabilidad y han trabajado codo a codo para encontrar soluciones". Confío en que sea energía positiva y ese espíritu constructivo se mantenga", ha declarado.

Nadia Calviño cree que los próximos meses son "claves" para un acuerdo entre sindicatos y empresarios porque hay que aprovechar la fase de crecimiento económico para construir la recuperación sobre una base más sólida y empezar a resolver los problemas" que se "arrastran en el mercado laboral". "No tenemos tiempo de perder para resolver esos problemas y poner las bases del Estatuto de los trabajadores del siglo XXI", ha advertido.

También se muestran convencida de que los empresarios "son conscientes de que la temporalidad, la precariedad y la excesiva volatilidad de contratos no pueden ser una solución permanente para tener un mercado laboral ágil y flexible".

"Tiene que haber mecanismos de flexibilidad internos, por ejemplo, inspirados en los ERTEs, que permiten responder a caídas de actividad sin recurrir a los despidos. El contrato estable debe ser normal, reservar el temporal para aquellas actividades que lo sean y reformar el de formación", ha señalado.