jueves. 20.06.2024

El consumo de productos congelados de marca blanca frente a los frescos puede llegar a suponer un ahorro de hasta un 44% en el caso de las verduras y de un 21% en el pollo, según datos de un estudio a los precios de 20 alimentos realizado durante la primera semana de abril por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

En el caso de las verduras congeladas de marca blanca, los mayores ahorros se dan en los guisantes, que pueden llegar a ser hasta un 92% más baratos de media que los guisantes frescos en vaina, seguidos de las judías verdes (71%), las espinacas (57%), el brócoli (44%), las habas (39%), las acelgas (27%), las alcachofas (15%) y la coliflor (6%). Las patatas congeladas, por el contrario, son un 30% más caras que las frescas.

En el pollo también puede conseguirse un ahorro si se prioriza el producto congelado de marca blanca (o el más barato), que puede llegar a ser de un 23% de media para los cuartos traseros; de un 22% para los jamoncitos de pollo; y de un 18% para las alitas.

Entre los siete pescados seleccionados el ahorro en producto congelado de marca blanca (o el más barato) solo es claro en tres productos: los filetes de merluza de El Cabo (un 38% de media), los filetes de atún (13%) y el bacalao (7%). En el langostino cocido, apenas un 1%, mientras que en el resto (calamar en anillas, gallo y salmónI el congelado sale más caro.

No obstante, OCU advierte que los precios del pescado son muy variables y varían mucho según la especie, el arte de pesca y la estacionalidad, por lo que recomienda siempre comparar, especialmente si hay producto fresco de temporada.

La OCU afirma que la calidad nutricional de un congelado es exactamente la misma que la de un alimento fresco, se trate de una verdura, de pollo o de pescado. Sin embargo, insiste en la importancia que tiene una buena selección del producto (no debe comprase, por ejemplo, si tiene escarcha encima), igual que de una correcta descongelación ya que el pollo y el pescado deben dejarse idealmente dentro de la propia nevera durante 12 horas sobre una rejilla.

El consumo de verduras congeladas supone un ahorro del 44%, según la OCU