El 20% de viajeros Gen Z supera 5.000 euros al año en turismo

Archivo - Varias personas con maletas, en la estación de Sants, a 8 de agosto de 2025, en Barcelona, Catalunya (España).

Los hábitos de consumo de la Generación Z están reordenando el turismo. Viajar ya no aparece como un extra, sino como una decisión central que condiciona presupuesto, expectativas y relación con las marcas.

Este cambio obliga a ajustar estrategias: menos ruido, más valor. La atención se gana con propuestas útiles y con un uso de datos que resulte comprensible y aceptable.

El último informe de HBX Group, elaborado junto a la Universidad de Nueva York, perfila con claridad qué espera este perfil de viajero y qué límites marca cuando la comunicación resulta invasiva.

  1. Gasto y prioridad del viaje
  2. Personalización con control y transparencia
  3. Recomendaciones que sí aportan valor
  4. Límites ante la publicidad intrusiva
  5. Autenticidad, empatía y contexto
  6. Cómo captar la fidelidad

Gasto y prioridad del viaje

El informe señala que el 20% de los viajeros de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) supera los 5.000 euros de gasto anual en turismo. El dato refuerza la idea de que los desplazamientos se han consolidado como una prioridad de consumo para este grupo.

Dentro de ese patrón, un 31% destina entre 855 euros y 2.140 euros al año, mientras que el 24% afirma invertir entre 2.140 euros y 4.300 euros en viajes de ocio y visitas a familiares.

Personalización con control y transparencia

La investigación del marketplace B2B tecnológico subraya un punto clave: el 66% ve con buenos ojos recibir ofertas personalizadas. Sin embargo, esa aceptación queda supeditada a una condición esencial: transparencia sobre cómo se utilizan los datos.

En la práctica, esto exige que la personalización se perciba como un servicio y no como vigilancia. Cuando el proceso es claro, la afinidad crece; cuando se vuelve opaco, la confianza se resiente.

Recomendaciones que sí aportan valor

En términos de eficacia comercial, el 75% valora positivamente las recomendaciones de servicios locales y gastronomía. Este interés apunta a una demanda de experiencias conectadas con el entorno y con decisiones más guiadas por utilidad que por impacto publicitario.

Además, el 64% se muestra a favor de recibir ofertas segmentadas de vuelos y hoteles ajustadas a su perfil de gasto e intereses. El mensaje es directo: mejor relevancia que volumen.

Límites ante la publicidad intrusiva

El mismo informe identifica un freno importante en la estrategia digital: el 55% expresa rechazo hacia la publicidad intrusiva y los mensajes promocionales genéricos. Cuando el contenido interrumpe, persigue o repite sin contexto, deja de funcionar.

Este rechazo no es un matiz menor: actúa como un filtro que puede bloquear la relación con la marca incluso antes de que la oferta sea evaluada.

Autenticidad, empatía y contexto

Según Javier Cabrerizo, responsable de estrategia y transformación de HBX Group, esta generación pide marcas capaces de combinar precisión tecnológica con autenticidad humana, y prioriza el control sobre sus decisiones frente a la captación automatizada de datos por algoritmos.

La línea entre una personalización útil y otra molesta se describe como muy fina y se define por tres factores: autenticidad, empatía y contexto. La respuesta es mejor cuando la experiencia anticipa necesidades, respeta el presupuesto y conecta con la cultura local.

Cómo captar la fidelidad

Para ganar fidelidad en la Generación Z, el enfoque pasa por ofrecer experiencias flexibles, con resonancia emocional y un propósito claro. En paralelo, conviene evitar la opacidad en el tratamiento de la información y los formatos publicitarios que puedan percibirse como una invasión de la privacidad.

La llamada a la acción es evidente: apostar por comunicaciones más limpias, propuestas relevantes y un uso de datos transparente, porque el margen de tolerancia ante lo genérico y lo invasivo es cada vez menor.