Amor exige al Parlamento frenar la "salvajada" contra autónomos societarios
El aumento previsto en la base mínima de cotización para los autónomos societarios y familiares colaboradores genera un impacto profundo y preocupante en este colectivo. A partir del 1 de enero de 2026, esta base se incrementará en un 42%, lo que supondrá un gasto extra para miles de trabajadores por cuenta propia.
Este cambio ha generado rechazo y movilización entre los autónomos, quienes denuncian que no existió una congelación general de cuotas para 2026, como sí ocurrió con otros autónomos. La decisión genera una importante desigualdad y un aumento significativo en las cargas económicas, afectando especialmente a familias y autónomos societarios con ingresos cercanos a los 1.000 euros mensuales.
La situación exige una revisión urgente. Los afectados ya buscan apoyo parlamentario para revertir esta medida y evitar un impacto económico que podría llegar a superar los 1.600 euros anuales por trabajador.
- La subida de la base mínima
- Impacto económico en autónomos
- La regularización y sus consecuencias
- Justificación gubernamental
La subida de la base mínima
Lorenzo Amor, presidente de ATA, denunció el aumento que pasará de 1.000 a 1.424 euros mensuales en la base mínima de cotización para autónomos societarios y familiares colaboradores. Esta alza del 42 % afectará a más de 1,2 millones de personas que verán sus cuotas aumentar considerablemente a partir del próximo año.
Amor ha calificado esta medida como una "salvajada" que impone un coste adicional de 1.620 euros al año para aquellos que se encuentren cerca de la base mínima. Además, criticó el hecho de que, mientras la mayoría de autónomos mantiene sus cuotas congeladas, solo este grupo específico es excluido, generando una clara discriminación fiscal dentro del régimen autónomo.
Impacto económico en autónomos
El aumento en la base mínima implicará que alrededor de un tercio de los autónomos experimenten un crecimiento en sus cuotas mensuales de hasta 135 euros. Esto representa una subida considerable que muchos autónomos no pueden asumir fácilmente, sobre todo en el caso de los familiares colaboradores y autónomos societarios con ingresos en torno al mínimo.
La situación es aún más crítica para quienes, actualmente, cotizan justo en la base mínima, pues el incremento impactará de manera directa en sus finanzas con cuotas de hasta 1.424 euros. Para quienes cotizan por encima de los 1.000 euros, el aumento será proporcionalmente menor, aunque igualmente significativo.
La regularización y sus consecuencias
Este año, por una medida transitoria, los familiares colaboradores y autónomos societarios pueden cotizar provisionalmente con la base de 1.000 euros, pagando cuotas similares a las de 2025. Sin embargo, en el proceso de regularización previsto para finales de 2027 o principios de 2028, deberán abonar la diferencia correspondiente a la base mínima real de 1.424,4 euros.
Este ajuste puede significar un pago adicional retroactivo que elevará la carga económica de manera considerable, generando un efecto de deuda inesperada para muchos. Quienes hayan cotizado ya por bases superiores a 1.000 euros tendrán un ajuste inferior, pero igualmente relevante.
Justificación gubernamental
Desde la Seguridad Social, se argumenta que este aumento está alineado con la reforma pactada en 2022 que implementa un sistema de cotización basado en ingresos reales. Según las autoridades, la base mínima para estos colectivos no puede ser inferior a la del Régimen General a partir de 2026, lo cual fue acordado y respaldado legislativamente.
Además, se sostiene que esta medida conlleva beneficios en el largo plazo, pues incrementará las prestaciones sociales para estos autónomos. No obstante, el rechazo de las organizaciones que representan a los trabajadores por cuenta propia apunta hacia la urgencia de buscar una solución que evite la desigualdad y el enorme gasto extra que este cambio implica.