ATA advierte de "desprotección" y menos ingresos por menor base en colaboradores

El presidente de ATA, Lorenzo Amor.

La Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) ha advertido del perjuicio y la desprotección que, según indica, se derivan de la rebaja de la base de cotización aplicada a autónomos colaboradores (familiares) y a autónomos societarios.

De acuerdo con la organización, esta reducción ha generado un agujero superior a 500 millones de euros para la Seguridad Social, al sumar lo dejado de ingresar en 2023 y lo que dejaría de percibirse con la regulación de 2024.

ATA sitúa el foco en cómo se asignó la base a determinados perfiles que no declararon rendimientos o cuya información no constaba, y en los efectos que ese encuadre puede tener en la carrera de cotización y en el cálculo de futuras prestaciones.

  1. Reclamación de ATA y impacto en la Seguridad Social
  2. Base mínima de societarios: del 2022 al 2023
  3. Nuevo sistema del Real Decreto-ley 13/2022
  4. Regularización 2023: datos y colectivos afectados
  5. Efecto en colaboradoras y cobertura efectiva

Reclamación de ATA y impacto en la Seguridad Social

ATA ha señalado que la rebaja de la base mínima para autónomos colaboradores y societarios ha supuesto, en su análisis, un deterioro de la protección de estos colectivos. La organización vincula esta situación con una merma de ingresos para la Seguridad Social superior a 500 millones de euros entre el impacto de 2023 y el previsto para 2024.

Según ATA, el efecto no se limita al plano recaudatorio, ya que también se asocia a cambios en las trayectorias de cotización de quienes venían aportando por bases superiores con anterioridad.

Base mínima de societarios: del 2022 al 2023

La base de cotización mínima de los autónomos societarios en 2022 se situaba en 1.234,8 euros. ATA ha indicado que, al reducirse a 1.000 euros en 2023, la Seguridad Social habría dejado de ingresar casi 74 euros de cotización por cada uno de los 295.000 autónomos que fueron objeto de regularización.

Para la organización, el cambio de base aplicado a este grupo ha tenido un impacto directo tanto en la aportación mensual como en la base utilizada para el cómputo de prestaciones vinculadas a la cotización.

Nuevo sistema del Real Decreto-ley 13/2022

El Real Decreto-ley 13/2022 estableció un nuevo sistema de cotización e incluyó mejoras en la protección por cese de actividad. En ese marco, para quienes cotizaban por una base superior a la que les correspondía por rendimientos a 31 de diciembre de 2022, se contempló la posibilidad de mantener esa base, o una inferior a esta.

Según ATA, esta previsión buscaba evitar un perjuicio en quienes venían cotizando por encima de la base mínima y por encima de sus ingresos, con el objetivo de acceder a mejores pensiones y coberturas antes de la entrada en vigor de la regularización en enero de 2023.

La organización ha añadido que, a diciembre de 2022, solo el 46,4% de los autónomos cotizaba por la base mínima, en un contexto previo a la aplicación del nuevo esquema.

Regularización 2023: datos y colectivos afectados

En 2023, la Seguridad Social atribuyó a familiares colaboradores y a autónomos societarios que no declararon ingresos o cuyos datos no constaban una base de 1.000 euros. ATA ha afirmado que, para quienes ya cotizaban por bases superiores, esta asignación habría tenido “graves consecuencias” en su carrera de cotización y en el cálculo de sus pensiones.

ATA también ha indicado que no se actualizó esta base por la ausencia de Presupuestos Generales del Estado para los ejercicios 2024 y 2025, y que tampoco se produjo una actualización con el IPC de las bases de 2022 para los autónomos.

De los resultados de la regularización del ejercicio 2023, ATA ha destacado que, de 3,7 millones de autónomos que estuvieron de alta al menos un día en 2023, 463.504 no declararon rendimientos o no constan. De ese total, 295.109 fueron objeto de regularización por una base de 1.000 euros. La organización ha precisado que el porcentaje de quienes no presentaron declaración de la renta asciende al 5,58% de estos.

Por colectivos, ATA ha señalado que donde se concentra el mayor número de autónomos sin rendimientos constatados figuran los socios de sociedades de capital y laborales (115.987), los familiares colaboradores (106.952) y el resto de personas autónomas (207.457).

Efecto en colaboradoras y cobertura efectiva

ATA ha sostenido que la aplicación del sistema afecta de forma especial a las mujeres, mayoría entre los colaboradores, con un 56% en diciembre de 2023. Según la organización, el impacto alcanzaría a 27.000 colaboradoras que ya cotizaban por encima de 1.000 euros, con una reducción que, en su análisis, recortaría aún más pensiones que ya eran inferiores a las de los hombres.

En este contexto, ATA ha indicado que la exclusión de autónomos y autónomas societarios y colaboradores sin rendimientos de la base de 2022 no solo “causa un grave perjuicio” en la protección del colectivo, sino que también “incrementa la brecha de género” en su cobertura efectiva. El presidente de la organización, Lorenzo Amor, ha afirmado que ello evidencia que “el objetivo del Gobierno no es el de mejorar la protección de las personas trabajadoras autónomas ni sus derechos sociales”.