ATA calcula un ahorro anual de 500M para autónomos con IVA franquiciado
La falta de un régimen de IVA franquiciado en España mantiene una carga administrativa y económica que se repite cada año para miles de personas trabajadoras por cuenta propia.
El debate no es menor: está en juego tanto el alivio de trámites como la competitividad frente a otros países de la Unión Europea donde este sistema ya funciona.
Ante este escenario, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) pone cifras al impacto y reclama una respuesta clara. Actuar supondría un cambio estructural con efectos directos en el día a día del colectivo.
- IVA franquiciado: por qué resulta clave
- Cuántos autónomos podrían acogerse
- Ahorro anual estimado por autónomo
- Perjuicio económico total para el colectivo
- Coste estimado para las arcas públicas
- Desventaja competitiva frente a Europa
- Una medida de justicia fiscal y apoyo estructural
IVA franquiciado: por qué resulta clave
ATA publicó este miércoles un informe centrado en analizar y cuantificar las consecuencias negativas que, según la organización, provoca la no implantación del régimen de franquicia del IVA en España.
El planteamiento es directo: la ausencia de este sistema mantiene obligaciones periódicas y costes asociados que podrían evitarse para una parte relevante del trabajo autónomo.
Cuántos autónomos podrían acogerse
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) estima que en España alrededor de 770.000 autónomos podrían acogerse al IVA franquiciado.
Según sus cálculos, si se habilitara este régimen, ese grupo obtendría un ahorro anual conjunto estimado de más de 500 millones de euros.
Ahorro anual estimado por autónomo
ATA señala que, con el IVA franquiciado, la exención de presentar declaraciones periódicas de IVA y de llevar una contabilidad específica para este impuesto (software, costes de asesoría, entre otros) implicaría un ahorro directo aproximado de 25 euros al mes, es decir, 300 euros al año por autónomo.
Además, se estima que un autónomo dedica una media de dos horas mensuales a tareas administrativas vinculadas al IVA (recopilación de facturas y tickets, preparación de liquidaciones, envío o visita a la gestoría). Con una valoración conservadora de 15 euros por hora, el ahorro anual por tiempo invertido alcanzaría 360 euros.
En conjunto, el ahorro individual estimado se situaría en 660 euros anuales por persona trabajadora autónoma.
Perjuicio económico total para el colectivo
Al extender el ahorro individual estimado a los 770.000 potenciales beneficiarios, ATA cifra el perjuicio económico directo en 508.200.000 euros al año.
El informe advierte de un efecto acumulativo: la pérdida se repetiría y se consolidaría ejercicio tras ejercicio mientras se mantenga el retraso en la adopción del régimen de franquicia.
Coste estimado para las arcas públicas
El Gabinete de Estudios de ATA proyecta que el coste para las cuentas públicas, a nivel nacional, se ubicaría en una horquilla de entre 625 y 650 millones de euros anuales.
La estimación parte de la hipótesis de que unos 770.000 autónomos optarían por este sistema al cumplir dos condiciones principales: ingresos inferiores a 85.000 euros y no contar con un volumen de IVA soportado que hiciera más conveniente permanecer en el régimen general.
Desventaja competitiva frente a Europa
De acuerdo con la organización presidida por Lorenzo Amor, no disponer de este régimen en España supone una desventaja competitiva frente a profesionales de otros países europeos que sí acceden a este ahorro, como los franceses o italianos.
En términos prácticos, la diferencia no solo afecta a números: también condiciona tiempo, gestión y margen de maniobra para la actividad diaria.
Una medida de justicia fiscal y apoyo estructural
Para ATA, la implantación del IVA franquiciado no se limita al cumplimiento de la normativa europea: se presenta como una medida de justicia fiscal y de apoyo estructural a un pilar fundamental de la economía.
El mensaje final del informe es claro: la demora legislativa mantiene un perjuicio continuado. Reducir cargas y trámites no debería esperar, especialmente cuando el impacto se cuantifica y se repite año tras año.