Carburantes: 6 bajadas seguidas y el 2026 arranca a la baja, ojo al ahorro
Los carburantes mantienen esta semana una tendencia clara a la baja, una señal que alivia el bolsillo en cada repostaje y que merece seguimiento si se planifican desplazamientos o gastos del mes.
La gasolina y el diésel encadenan ya seis semanas consecutivas de descensos. Este contexto invita a comparar precios, revisar hábitos de consumo y aprovechar el momento para optimizar el gasto sin bajar la guardia.
Los datos del Boletín Petrolero de la UE, recopilados por Europa Press, sitúan los precios en niveles que, en algunos casos, no se veían desde antes de grandes tensiones recientes en el mercado energético.
- Caídas consecutivas en gasolina y diésel
- Cuánto cuesta llenar el depósito
- Referencias antes de Ucrania y máximos de 2022
- Factores que explican la variación del precio
- España por debajo de la media europea
Caídas consecutivas en gasolina y diésel
El precio medio del litro de gasolina desciende un 0,21% respecto a la semana anterior y queda en 1,437 euros. Desde el inicio de diciembre, acumula una bajada del 3,5%.
En el caso del diésel, la caída semanal es del 0,14%, hasta situarse en 1,385 euros por litro. En conjunto, suma un descenso del 4,87% en el mismo periodo.
Con estos valores, la gasolina marca su nivel más bajo desde la última semana de septiembre de 2021, es decir, antes del estallido de la guerra de Ucrania. Aun así, durante la crisis energética se aplicaron subvenciones y el precio en surtidor llegó a mantenerse por debajo durante un periodo prolongado en fechas posteriores.
Para el gasóleo, los 1,385 euros de esta semana representan el registro más bajo desde mediados de octubre.
Cuánto cuesta llenar el depósito
Con el diésel en estos niveles, llenar un depósito medio de 55 litros cuesta aproximadamente 76,17 euros. Esto supone unos 3,8 euros menos que al inicio del año pasado, cuando el desembolso rondaba los 80 euros.
En los vehículos de gasolina, completar un depósito medio de 55 litros implica un gasto de cerca de 79 euros. La diferencia frente a hace un año es notable: alrededor de 5,4 euros menos, ya que entonces superaba los 84,48 euros.
Estos importes convierten cada repostaje en un indicador útil para ajustar presupuestos. Conviene revisar la frecuencia de llenado y planificar rutas para mantener el ahorro semana a semana.
Referencias antes de Ucrania y máximos de 2022
El diésel continúa por debajo del nivel previo a la invasión rusa de Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022, cuando el litro costaba 1,479 euros. La gasolina también sigue por debajo de los 1,591 euros por litro que registraba en ese momento.
Además, ambos carburantes permanecen lejos de los máximos del verano de 2022. En julio de aquel año, la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo alcanzó los 2,1 euros.
El diésel acumula ya 149 semanas con un precio inferior al de la gasolina. Se recupera así la pauta habitual previa a la invasión, después de que el gasoil resultara más caro de forma sostenida desde agosto de 2022 hasta mediados de febrero de 2023, cuando esa dinámica se rompió.
Factores que explican la variación del precio
El precio final de los carburantes responde a varios elementos. Influyen su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, la fiscalidad, el coste de la materia prima, la logística y los márgenes brutos.
También es clave un matiz importante: los cambios en la cotización del crudo no se reflejan de forma inmediata en el precio de la gasolina y el diésel. Ese ajuste suele llegar con un decalaje temporal.
Por ello, el seguimiento semanal ayuda a entender la tendencia real y evita decisiones precipitadas basadas en movimientos puntuales.
España por debajo de la media europea
Con los precios actuales, la gasolina sin plomo 95 se mantiene en España por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,605 euros por litro. También queda por debajo de la media de la eurozona, con 1,664 euros.
En diésel ocurre lo mismo: el precio en España es inferior al promedio de la UE, que marca 1,568 euros por litro, y al de la zona euro, donde se sitúa en 1,61 euros.
Esta diferencia refuerza la conveniencia de comparar y vigilar la evolución del surtidor. Mantenerse atento a los cambios permite elegir mejor cuándo repostar y sostener el ahorro sin perder de vista el contexto europeo.