España, entre los países europeos con más dificultades para emprender jovenes

Archivo - Joven trabajando.

España se ha consolidado como uno de los países de Europa occidental con mayores obstáculos para que los jóvenes puedan emprender. Según la Fundación para el Avance de la Libertad (Fundalib), las cuotas de autónomos en nuestro país pueden llegar a suponer hasta el 40% de los ingresos, lo que dificulta la iniciativa de estos emprendedores.

En un informe reciente, esta organización denuncia que el modelo de cotización actual funciona como una barrera para los jóvenes que quieren trabajar por cuenta propia. El sistema exige pagos fijos desde el inicio, aunque los ingresos sean bajos o incluso nulos. Por eso, consideran que castiga el inicio de la actividad y desanima a quienes quieren poner en marcha un negocio.

Por ejemplo, un emprendedor con ingresos mensuales menores a 670 euros debe pagar aproximadamente 200 euros a la Seguridad Social, lo que representa cerca del 30% de su ganancia. Esta proporción puede subir al 40% si sus ingresos caen a 500 euros al mes.

Fundalib compara esta realidad con la de países como Reino Unido, Irlanda o Francia, donde existen sistemas más flexibles. Allí, las cotizaciones se adaptan a los ingresos reales o incluso se eliminan cuando la facturación es baja en las etapas iniciales.

Además, critican que España aún no haya aplicado la directiva europea que permitiría liberar de algunas cargas administrativas a quienes facturan menos de 85.000 euros al año, agravando la rigidez del sistema actual.

En el ámbito político, la fundación recuerda el reciente debate en el Congreso sobre la posibilidad de implantar una “cuota cero” para autónomos con enfermedades graves. Esta propuesta no contó con el apoyo del Gobierno, que argumentó razones vinculadas a la sostenibilidad del sistema.

Sin embargo, destacan que la Seguridad Social maneja un fondo de 1.446 millones de euros, procedentes de las cuotas por cese de actividad, y que rechaza cerca del 60% de las solicitudes de ayuda presentadas.

Aunque hay más de tres millones de autónomos en España, cerca de niveles históricos altos, Fundalib advierte que el 30% terminó 2025 con pérdidas. También señalan que el abandono en los primeros años persiste, sobre todo entre jóvenes, lo que provoca un envejecimiento del colectivo.

La fundación concluye que el sistema no funciona como una red de protección, sino que se convierte en una “trampa de pobreza” para los jóvenes. Así, estos deben elegir entre la precariedad, emigrar o asumir elevados costes antes de poder generar beneficios. Por eso, reclaman reformas que eviten castigar el riesgo emprendedor en sus etapas iniciales.