Amor: "El absentismo laboral está desangrando a muchas empresas"

Archivo - El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor
Archivo - El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor

 

El debate sobre las bajas laborales vuelve al centro de la actualidad tras el último informe de la AIReF sobre incapacidad temporal. El foco se pone en un fenómeno que, según las organizaciones empresariales, está creciendo con fuerza y elevando la presión sobre el tejido productivo.

El presidente de la organización de autónomos ATA y vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, ha advertido de que el absentismo laboral se ha disparado y que “está desangrando a muchas empresas y autónomos”. El mensaje, difundido en la red social X y recogido por Europa Press, insiste en que la situación exige medidas y seguimiento real, no solo diagnósticos.

La incapacidad temporal, que ofrece una protección económica transitoria cuando existe enfermedad o accidente, es una pieza clave del sistema de bienestar. Precisamente por su peso, reforzar su gestión se convierte en una prioridad si se pretende proteger a trabajadores y, al mismo tiempo, evitar que el sistema y las empresas entren en una espiral de costes difícil de sostener.

  1. Alerta por el aumento de la incapacidad temporal
  2. Lo que revela el informe de la AIReF
  3. Cifras clave entre 2017 y 2024
  4. Propuestas para mejorar la gestión

Alerta por el aumento de la incapacidad temporal

“Hoy la AIReF pone de manifiesto lo que desde las organizaciones empresariales se viene denunciando desde hace tiempo”, ha señalado Amor en X. La queja se apoya en la evolución reciente de las bajas por contingencias comunes y en el impacto que ese repunte tiene sobre empresas y autónomos.

Según el informe, el absentismo asociado a la incapacidad temporal no es un asunto puntual. Se describe un escenario de deterioro en los indicadores principales, con más procesos, mayor duración media y un gasto que se ha intensificado en la última década.

Lo que revela el informe de la AIReF

La AIReF ha identificado una “deficiencia estructural” en la gestión de la incapacidad temporal. El problema se vincula a la separación entre quien concede la prestación (médicos de atención primaria) y quien asume la responsabilidad financiera (el Instituto Nacional de la Seguridad Social), una dificultad que se complica por la descentralización del sistema sanitario español.

El documento sitúa el análisis en un contexto de aumento de las bajas por contingencias comunes y de un alargamiento de los procesos, con especial incidencia en patologías que concentran gran parte del gasto, como las relacionadas con salud mental y las musculoesqueléticas.

Además, el entorno sanitario aparece como un factor que agrava el escenario, por el incremento de la demanda y por unas listas de espera mayores, que pueden retrasar diagnósticos, tratamientos y recuperaciones.

Cifras clave entre 2017 y 2024

El informe recoge un aumento cercano al 60% en la incidencia de las bajas por contingencias comunes entre 2017 y 2024, junto con un incremento del 15% en la duración media. El resultado, según la AIReF, es un efecto directo sobre el gasto: la partida de incapacidad temporal se ha triplicado en los últimos diez años (desde 2014).

En 2024, la incapacidad temporal se ha situado como el segundo mayor componente de gasto de la Seguridad Social, con un desembolso de 16.500 millones de euros, solo por detrás de las pensiones.

En rueda de prensa, la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, ha explicado que los episodios de contingencias comunes han pasado de 4,7 millones en 2017 a casi 8,6 millones en 2024, mientras que las contingencias profesionales se han mantenido estables, en torno a 700.000 episodios al año.

En términos de incidencia, el cálculo del organismo señala una subida de 21,4 casos por cada 1.000 afiliados en 2017 a 33,9 en 2024. La duración media también aumenta, desde 40 días hasta 45,9 días.

Por patologías, las enfermedades musculoesqueléticas y las respiratorias presentan los niveles más altos de incidencia. Sin embargo, el mayor crecimiento acumulado se observa en las enfermedades infecciosas y en las mentales. En estas últimas, la AIReF destaca las mayores duraciones medias, al pasar de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024.

Propuestas para mejorar la gestión

La evaluación atribuye un papel relevante en el aumento de la incapacidad temporal a varios elementos: falta de supervisión y seguimiento de los procesos, una evolución normativa más garantista, el ciclo económico expansivo, el incremento de la demanda sanitaria y las listas de espera.

Ante este panorama, la AIReF plantea líneas de actuación concretas: desarrollar un sistema de información integrado, reforzar las capacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social para mejorar la supervisión, y mejorar la colaboración con los médicos de atención primaria.

También se propone promover una mayor implicación de las grandes empresas en la gestión responsable de la prestación y en la mejora de la salud laboral, además de abordar la evaluación de las listas de espera. En un contexto como el actual, impulsar estas medidas se presenta como un paso necesario para frenar el deterioro de los indicadores y proteger tanto la sostenibilidad del sistema como la actividad de empresas y autónomos.