Fitch mantiene el rating 'A' de España con perspectiva estable

Archivo - Izado de la bandera española durante el acto central conmemorativo del “Día de las Fuerzas Armadas”, a 28 de mayo de 2022, en Huesca, Aragón (España). Este acto cuenta con la participación de militares de los tres Ejércitos y de la Guardia Civil

España se espera que experimente un crecimiento económico muy superior al promedio de la eurozona durante 2026, aunque existen preocupaciones derivadas de la paralización política y la escasez de viviendas disponibles. Estas advertencias provienen de la agencia de calificación crediticia Fitch, que este viernes ratificó la calificación ‘A’ con perspectiva estable para la deuda soberana a largo plazo del país.

Según Fitch, tras un 2025 con un crecimiento sólido del PIB real del 2,8%, que duplica la media europea, España mantendrá esta tendencia positiva con un avance estimado del 2,5% en 2026, frente al 1,3% previsto para la eurozona. Para 2027 se anticipa un índice próximo al crecimiento potencial, estimado en un 2%.

  1. Análisis de Fitch sobre la economía española
  2. Perspectiva de Scope Ratings

Análisis de Fitch sobre la economía española

Fitch remarca que la inmigración ha impulsado significativamente la recuperación económica tras la pandemia, aunque la regularización de inmigrantes anunciada por el Gobierno tendrá un impacto limitado en el empleo formal, dado que la Encuesta de Población Activa ya incluye trabajadores informales. De todos modos, esta medida podría facilitar la transición a empleos mejor remunerados.

En cuanto al déficit, se observa una reducción del 3,2% en 2024 al 2,5% del PIB en 2025, ligeramente mejor de lo esperado, gracias a un aumento excepcional en los ingresos. Fitch prevé que el déficit se situará en el 2,4% en 2026, antes de incrementarse al 2,6% en 2027.

La deuda pública, que alcanzó el 100,8% del PIB a finales de 2025, se proyecta que descienda por debajo del 100% para finales de 2026, algo que no sucede desde 2019, y continuará disminuyendo poco a poco hasta situarse en el 96,5% en 2029.

Por otra parte, Fitch señala que el Gobierno presidido por Pedro Sánchez no ha conseguido la aprobación del presupuesto, lo que ha generado la prórroga del de 2023 por tercer año consecutivo. Esta situación hace “cada vez más improbable” la aprobación de un nuevo presupuesto antes de las elecciones de 2027, debido a la fragmentación parlamentaria.

La agencia advierte que esta parálisis política y la carencia de una agenda fiscal clara obstaculizan la implementación de reformas estructurales y aumentan la incertidumbre sobre la consolidación fiscal, además de limitar la capacidad para afrontar el aumento del gasto cuando se desacelere el crecimiento de ingresos.

Asimismo, Fitch expresa preocupación por la asequibilidad de la vivienda, después de que los precios hayan subido aproximadamente un 47% acumulado desde 2020. Aún así, el aumento real es más moderado y el problema principal sigue siendo la escasez de oferta.

Fitch resalta que, a diferencia del boom inmobiliario previo a 2008, los criterios para conceder créditos permanecen estrictos y el apalancamiento de los hogares continúa descendiendo, ubicándose en el 47,5% del PIB en 2024, por debajo de la media europea del 54,5%.

Perspectiva de Scope Ratings

La agencia alemana Scope Ratings mantiene sin cambios la calificación ‘A’ con perspectiva positiva para la deuda soberana española.

Destacan que España sigue siendo una de las economías avanzadas con mejor desempeño, sustentado en un mercado laboral robusto con una tasa de desempleo inferior al 10%. Esta mejora obedece, en parte, a la incorporación de un gran número de trabajadores extranjeros en sectores con escasez de mano de obra, como la construcción y la hostelería.

Scope proyecta que el crecimiento económico se moderará a alrededor del 2,3% en 2026 y que luego se normalizará en torno al 1,8% entre 2027 y 2030.

Esta agencia advierte que, aunque la economía española no ha visto afectada su competitividad externa por los aranceles estadounidenses o las tensiones geopolíticas, no será inmune a los posibles impactos de un conflicto prolongado en Oriente Próximo. Esto podría afectar el entorno externo y generar presiones inflacionarias.

A pesar de que España depende moderadamente del comercio y la energía proveniente de Oriente Próximo, el impacto se manifestaría principalmente por el aumento de precios internacionales y la menor demanda de sus asociados comerciales.

En materia fiscal, Scope indica que la ausencia de un presupuesto aprobado desde 2023 y la falta de una estrategia de consolidación clara no han frenado la mejora en las cuentas públicas. Se espera que el déficit se reduzca al 2,3% del PIB en 2026 y que la deuda pública siga disminuyendo gracias al sólido crecimiento nominal y la mejora fiscal sostenida.

Sin embargo, un conflicto prolongado en Oriente Próximo y las presiones inflacionarias podrían obligar al Gobierno a adoptar medidas fiscales expansivas, limitando la capacidad para consolidar las finanzas públicas.

Además, los aumentos futuros en los costos derivados del envejecimiento poblacional, especialmente a partir de 2030, hacen improbable que la evolución cíclica favorable alcance para mantener una mejora fiscal sostenida a medio plazo.