El petróleo y el gas vuelven a subir mientras las Bolsas europeas caen

Archivo - Buque mercante
  1. Subida del petróleo y gas ante tensiones en Ormuz
  2. La importancia del estrecho de Ormuz
  3. Dependencia energética española del estrecho de Ormuz

Subida del petróleo y gas ante tensiones en Ormuz

Antes de la apertura de las bolsas europeas, el precio del petróleo mostró un incremento debido a nuevos ataques en Irán y las complicaciones para cruzar el estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas a nivel mundial.

En concreto, el barril de Brent, referente en Europa, aumentó un 1,6% situándose en 83,81 dólares alrededor de las 8:20 horas. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), índice de Estados Unidos, subió un 3,2%, alcanzando los 77,07 dólares.

En este panorama de incertidumbre, los futuros de los mercados bursátiles europeos prevén caídas moderadas, excepto en Londres, donde se anticipa una apertura en positivo.

El Ibex 35 consiguió detener la caída que había experimentado desde el lunes, cerrando con una subida del 2,49% en 17.487 puntos, tras los ataques coordinados de EE.UU. e Israel contra Irán que han generado volatilidad en los mercados globales.

Además del aumento en el crudo, el precio del gas en el mercado de futuros holandés, referente europeo, incrementó más de un 5%, después de un descenso cercano al 10% en la Bolsa española durante la jornada anterior.

La importancia del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es la principal ruta para el transporte marítimo de petróleo y gas en el mundo. Por esta estrecha vía circula aproximadamente una quinta parte de los barriles de petróleo globales, lo que genera un impacto inmediato en la economía mundial ante cualquier interrupción, según la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA).

Tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, la atención global se centra en el estrecho de Ormuz y las posibles consecuencias de un cierre prolongado de esta vía marítima.

Este paso, ubicado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Es la única vía para gran parte del petróleo y gas que exportan Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán. La mayoría de estos volúmenes no cuentan con rutas alternativas para salir de la región.

En 2024, el flujo a través del estrecho promedió 20 millones de barriles diarios, representando cerca del 20 % del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según datos de la EIA.

Asimismo, en 2024 y el primer trimestre de 2025, los hidrocarburos que cruzaron Ormuz supusieron más de un cuarto del comercio marítimo mundial de petróleo y casi una quinta parte del consumo mundial total de petróleo y derivados.

En cuanto al gas, alrededor del 20% del comercio mundial de gas natural licuado (GNL), principalmente de Qatar, cruzó esta ruta.

La EIA precisa que el 84% del petróleo crudo y condensados, junto con un 83% del GNL que pasaron por Ormuz en 2024, tenían como destino mercados asiáticos, destacando China, India, Japón y Corea del Sur como los principales compradores, con un 69% combinado de los flujos totales.

En Estados Unidos, las importaciones de petróleo crudo y condensados provenientes del Golfo Pérsico vía Ormuz fueron aproximadamente 0,5 millones de barriles diarios en 2024, alrededor del 7 % de sus importaciones totales. Sin embargo, dichas importaciones alcanzaron su nivel más bajo en cuatro décadas debido al aumento de la producción interna y las importaciones desde Canadá.

Dependencia energética española del estrecho de Ormuz

En el caso de España, la dependencia directa del estrecho de Ormuz es limitada, gracias a una diversificación en el origen de sus suministros energéticos.

Durante 2025, las importaciones de crudo en España alcanzaron 61,423 millones de toneladas, lo que representó una caída del 4,9 % respecto al año anterior.

El gobierno español ha estimado que solamente el 5 % del petróleo y el 2 % del gas natural licuado (GNL) que recibe España pasa por el estrecho de Ormuz, según declaraciones de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.