Alerta urgente: juguetes con luz láser pueden quemar la retina sin dolor
Madrid, 3 (Europa Press). En fechas de regalos, muchos juguetes parecen inofensivos a simple vista. Aun así, algunos pueden poner en riesgo la salud ocular si no se revisan bien.
La especialista en visión Ainhoa de Federico ha alertado de que ciertos juguetes pueden causar lesiones serias en la retina sin que el menor note dolor en el momento. Por eso, conviene elegir con calma y vigilar el uso en casa.
Entre los productos que más preocupan están los que usan luz láser y los juguetes que disparan o golpean. También se han señalado riesgos con fuegos artificiales si se manipulan sin control.
- Peligros de los juguetes con láser
- Impactos en el ojo y juguetes de disparo
- Fuegos artificiales y lesiones oculares
- Revisar juguetes giratorios y aristas
- Tres claves para comprar juguetes más seguros
- Qué hacer si hay un accidente
Peligros de los juguetes con láser
Los juguetes con luz láser pueden quemar la mácula y dañar de forma grave la retina, incluso sin dolor inmediato. En este grupo se incluyen punteros láser, espadas láser y pistolas de juguete con mirilla láser.
Según ha explicado De Federico, los ojos suelen reaccionar antes ante láseres rojos o verdes, pero no son tan sensibles a los azules y violetas. Eso hace que la defensa natural llegue tarde. Aun así, ha recalcado que cualquier color de láser puede resultar igual de peligroso.
Impactos en el ojo y juguetes de disparo
También se ha advertido sobre ballestas, dardos y pistolas de balines. Un impacto en la superficie del ojo puede causar problemas importantes de visión, aumentar la presión ocular o incluso provocar cataratas.
Si este tipo de juguetes ya está en casa, la recomendación pasa por comprobar que cuentan con autorización según la normativa europea y fomentar el uso de gafas protectoras durante su manejo.
De Federico es directora del Diplomado de Coach Visual y autora del método Volver a ver claro. Su aviso se centra en reducir riesgos sin eliminar el juego, pero con control y buenas condiciones.
Fuegos artificiales y lesiones oculares
Los fuegos artificiales se han señalado como otro foco de peligro. La indicación es clara: solo deben manipularlos los adultos, con medidas de seguridad estrictas y siempre fuera del alcance de los niños.
Se ha recordado que, año tras año, las Urgencias hospitalarias atienden traumatismos y quemaduras en la córnea, desprendimientos de retina e incluso estallidos del globo ocular por accidentes relacionados con estos productos.
Revisar juguetes giratorios y aristas
En el caso de juguetes giratorios, como muñecas, helicópteros o spinners, conviene confirmar que cumplen las normativas de seguridad. Si están bien fabricados y homologados, no deberían suponer un problema.
Además, se recomienda revisar todos los juguetes para detectar aristas o puntas peligrosas. Si aparecen, es mejor cubrirlas para que actúen como protección.
Por encima de todo, se insiste en la supervisión durante el juego, especialmente en edades tempranas.
Tres claves para comprar juguetes más seguros
Antes de comprar un juguete, Ainhoa de Federico ha propuesto tres pautas básicas para comprobar la seguridad:
1) Revisar el sello CE, que marca unos estándares mínimos.
2) Confirmar que es adecuado para la edad, siguiendo las recomendaciones del fabricante.
3) Respetar las instrucciones de montaje y uso de forma rigurosa.
Se ha subrayado que cada edad necesita estímulos visuales distintos y también presenta riesgos diferentes al manipular objetos. Un juguete que resulta seguro a los 10 años puede ser peligroso a los cinco.
Qué hacer si hay un accidente
Los traumatismos oculares en la infancia pueden dejar secuelas y derivar en problemas crónicos, como cataratas o glaucoma, incluso años después. También se ha advertido de que puede haber daños irreversibles aun con los párpados cerrados: reaccionan rápido, pero no son infalibles.
Ante este panorama, el mensaje no es prohibir el juego, sino vigilarlo y asegurar que el entorno sea el correcto. Si ocurre un accidente, se considera esencial acudir de inmediato a Urgencias oftalmológicas.
Después, se recomiendan revisiones periódicas con el oftalmólogo y apoyo con ejercitación y estimulación visual mediante un coach visual.