En febrero, la luz podría llegar a 105 euros/MWh por el frío

 Archivo - Un poste eléctrico, a 12 de enero del 2021, en Barcelona, Cataluña (España). Según los datos provisionales del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE), el precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercad - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
Archivo - Un poste eléctrico, a 12 de enero del 2021, en Barcelona, Cataluña (España). Según los datos provisionales del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE), el precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercad - David Zorrakino - Europa Press - Archivo

El mercado del gas ha dejado atrás la aparente calma. La caída del termómetro activa las alarmas y coloca a Europa ante un escenario más frágil, con precios listos para moverse con fuerza ante cualquier giro del tiempo.

El foco está en el invierno. Tempos Energía avisa de que, si el frío se endurece, el tablero cambia: el gas puede encarecerse con rapidez y arrastrar al resto de mercados energéticos. La sensación es clara: más tensión, menos margen y más prisa en la toma de decisiones.

En paralelo, la electricidad y el petróleo también sienten el impacto. Los analistas insisten en mirar más allá del dato medio y seguir la evolución diaria, porque el coste real se está concentrando en momentos concretos. Conviene estar atento.

  1. El gas entra en modo alerta por el frío
  2. Futuros eléctricos: la demanda aprieta
  3. Pool de enero: el día manda
  4. Brent: rango estrecho y mucha sensibilidad

El gas entra en modo alerta por el frío

Las previsiones del indicador del mercado del gas pasan a una fase de alerta climática tras el desplome de las temperaturas. Desde Tempos Energía se señala que, si el invierno se vuelve más duro, la proyección del gas contempla una subida hacia los 45-50 euros por megavatio hora, un movimiento que llevaría a pagar en febrero 105 euros por megavatio hora. Antonio Aceituno, analista de mercados energéticos, lo resume así: "no sería una crisis, pero sí hablamos de un mercado en modo defensivo, caro y muy sensible a cualquier circunstancia".

El frío sostenido empuja el consumo térmico y erosiona el colchón de seguridad: caen las reservas y aumenta la sensibilidad ante cualquier noticia. Aceituno sitúa el clima como disparador principal y adelanta temperaturas entre 2 y 4 ºC por debajo de la media en Europa central, con una Alemania llegando hasta -3,8ºC. En ese contexto, las reservas bajan al 54-55% y las extracciones rondan los 930 millones de m3 diarios. Para el CEO de Tempos Energía, este nivel "no refleja escasez, pero sí menor margen de error y con un gas imperante".

Si el frío afloja, el mercado podría respirar. En ese caso, el gas tendería a estabilizarse en 30-33 euros por megavatio hora, mientras la electricidad se movería en bandas más contenidas: 85-90 euros en enero, 80-90 euros en febrero y 50-60 euros en marzo.

Futuros eléctricos: la demanda aprieta

En el frente de los futuros eléctricos, la consultora pone el acento en lo ocurrido en los primeros once días de enero: el mercado gasístico registró un "rebote fulminante del 34,70 por ciento". Aceituno destaca que "es el mayor impulso semanal en más de dos años, que rompe el letargo de los precios bajos".

La combinación que alimenta esta “tormenta perfecta” está clara: más calefacción y más miedo a quedarse corto. Los consumos diarios de gas en Europa alcanzan máximos desde 2022, por encima de los 2.000 millones de metros cúbicos. Además, el frío se extiende también al noreste de Asia, lo que eleva el temor a competir por el Gas Natural, en un entorno donde los riesgos geopolíticos aceleran compras. Aun así, el gas sigue un 20% por debajo de hace un año y lejos de su pico histórico, aunque el analista advierte de que el mercado "sale de la zona baja y entra en la intermedia sin tensión estructural".

La electricidad reacciona a este giro del gas con un repunte esperado en el segundo y tercer trimestre. Según Tempos Energía, las renovables amortiguan parte del golpe y el riesgo térmico queda más limitado. De cara al cuarto trimestre de 2026 y el primero de 2027, el escenario apunta a una subida prudente.

Pool de enero: el día manda

Enero de 2026 coloca el pool en 87,15 euros por megavatio hora, un 11,90% más que en diciembre. Pese al aumento, el dato sigue un 9,9% por debajo de enero del año anterior. Pero el mensaje principal no está en el promedio, sino en el reparto horario, como advierte Aceituno: "la clave no está en el precio medio sino en cómo se va formando a lo largo del día".

En el arranque de enero, el mediodía mantiene un tono relativamente cómodo, mientras la tarde concentra el mayor sobrecoste. El máximo llega a 166 euros por megavatio hora y ya más del 30% de las horas del mes se sitúan por encima de 100 euros, un dato que dispara la atención del consumidor y de las empresas intensivas en energía.

En este contexto, la solar y la eólica actúan como salvavidas del sistema. La solar sube un 5,5% y, según los expertos, lo hace "aportando volumen suficiente y la eólica se dispara un 35 por ciento convirtiéndose en el gran freno del sistema".

Brent: rango estrecho y mucha sensibilidad

El Brent arranca el primer trimestre en una etapa descrita como "equilibrio vigilado". El diagnóstico es doble: "no es un mercado en crisis, pero tampoco resulta estar cómodo". Por un lado pesa el excedente estructural de oferta, que pone techo a medio plazo; por otro, la geopolítica y las fricciones físicas puntuales sostienen una prima de riesgo que, en palabras de Aceituno, "impiden la corrección limpia y mantiene viva la prima de riesgo".

A mediados de enero, el Brent cerró en 66,10 dólares por barril, tras un rebote rápido en "V" desde el inicio del año. En apenas dos semanas se movió en un rango cercano a 8 dólares. La lectura es clara: un mercado muy pendiente de titulares, "reaccionando con violencia, pero sin salir del marco de la debilidad interanual".

El escenario considerado "más coherente" por Tempos Energía sitúa el Brent entre 62-70 dólares durante el primer trimestre. Es la misma banda observada en el último trimestre de 2025, con precios claramente por debajo del invierno pasado, alta volatilidad y sin una dirección definida.

La consultora resume el momento con una idea central: el Brent "está esperando un catalizador real y hasta que llegue se seguirá moviendo entre el exceso de oferta, que empuja hacia abajo, y los riesgos que le impiden caer". En los próximos meses, la OPEP+ actuará más como gestor de suelo que como motor alcista, con los recortes como red de seguridad. La demanda invernal pierde fuerza estacional, China mantiene una estrategia oportunista y un dólar firme, respaldado por la Reserva Federal, eleva el listón para un rally sostenido. La geopolítica seguirá apareciendo a ráfagas, pero el cierre del análisis es contundente: el "mercado necesita hechos y no titulares para romper los rangos de manera duradera".