Los inmigrantes necesitan cinco años de media para igualar salarios

Presentación del informe del CES 'La realidad migratoria en España: prioridades para las políticas públicas'.
Presentación del informe del CES 'La realidad migratoria en España: prioridades para las políticas públicas'.
  1. Brecha laboral de los inmigrantes en España
  2. Impacto de la inmigración en Galicia
  3. Formación y demanda de mano de obra
  4. Competencias laborales y políticas de Galicia

Brecha laboral de los inmigrantes en España

En España, los inmigrantes enfrentan durante sus primeros años de trabajo una diferencia significativa en salarios, condiciones laborales y calidad del empleo en comparación con los trabajadores nativos. Esta desigualdad no se reduce hasta que llevan cerca de cinco años residiendo y trabajando en el país, momento en el cual sus condiciones se equiparan en gran medida a las de los autóctonos.

Así lo expuso el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Antón Costas, durante la presentación en Santiago del informe 'La realidad migratoria en España: prioridades para las políticas públicas'. Este estudio, elaborado por el CES a solicitud del Ministerio de Inclusión, contó además con la participación del conselleiro de Emprego, José González, y otros representantes regionales.

El análisis evidencia que los inmigrantes en situación regular tienen en sus primeros años salarios más bajos y condiciones laborales peores que la media del resto. Sin embargo, esta situación no afecta negativamente a los trabajadores nativos. Según Costas, la inmigración impulsa un desplazamiento hacia empleos de mejor calidad y mejores salarios para parte de la población autóctona.

La convergencia en las condiciones laborales y salariales entre inmigrantes y nativos se observa de manera clara tras cinco años de estancia en España, según detalló el presidente del CES.

Impacto de la inmigración en Galicia

El informe también analiza la distribución territorial de los aproximadamente 10 millones de personas nacidas en el extranjero que han llegado a España en los últimos 25 años. Esta población no está repartida de manera uniforme, concentrándose especialmente en áreas como Madrid, Barcelona y la costa mediterránea, donde representan en algunos barrios más de la mitad de la población.

En Galicia, la tasa de población inmigrante es mucho menor, rondando el 7%, en comparación con la media nacional del 20%. Según Costas, Galicia es una de las comunidades con menos densidad migratoria, aunque la inmigración tiene efectos positivos en la demografía y sectores económicos como los servicios, la hostelería, la construcción y el cuidado de personas mayores.

Un dato destacado es que en la comunidad gallega la inmigración ha potenciado notablemente el número de trabajadores autónomos, un fenómeno que está impulsando esta modalidad laboral.

Aunque sería deseable una distribución más equitativa de la población inmigrante por todo el territorio, este fenómeno sigue concentrándose en grandes ciudades y zonas con actividad económica. No obstante, existen indicios de una mayor presencia en áreas rurales, donde aunque no detiene la salida de la población local, sí contribuye a mantener el nivel demográfico y a rejuvenecer esas zonas de forma significativa.

Formación y demanda de mano de obra

En cuanto al papel de los inmigrantes en la cobertura de puestos con mano de obra escasa, Antón Costas resaltó la necesidad de un mayor compromiso del sector empresarial en la formación de estas personas. Enfatizó que no basta con solicitar mano de obra, sino que es imprescindible invertir en el desarrollo de las habilidades requeridas.

Ejemplos positivos en esta línea son iniciativas como la Fundación Laboral de la Construcción en Galicia, que están siendo señaladas como modelos de buenas prácticas.

Costas también advirtió sobre el impacto que una concentración elevada de inmigrantes en ciertas zonas puede tener sobre servicios públicos esenciales, como la educación, la sanidad y la vivienda, un aspecto que debe ser gestionado con especial atención.

La inmigración es considerada un elemento estructural y decisivo para la población española. Su gran desafío es garantizar que los procesos migratorios sean controlados, seguros y efectivos, lo que facilitaría una mayor aceptación social ante elevados niveles de inmigración.

Competencias laborales y políticas de Galicia

Durante la presentación del informe, el conselleiro de Emprego, José González, defendió el modelo gallego de atracción de talento, basado en una inmigración ordenada y ajustada a las necesidades del tejido productivo. Reclamó al Estado la transferencia de las competencias para gestionar las autorizaciones iniciales de trabajo en Galicia.

González destacó la importancia de la población inmigrante en fortalecer el mercado laboral y enfrentar el reto demográfico. En línea con el informe del CES, indicó la necesidad de mejorar la coordinación institucional y dotar a las administraciones de recursos adecuados para gestionar la realidad migratoria de manera eficaz, ligando las políticas migratorias a la actividad económica.

El conselleiro subrayó que el modelo gallego combina la vuelta de gallegos desde el exterior con la captación de talento de terceros países, en función de las demandas del sector económico local. Por ello, insistió en acelerar la concesión de competencias para las autorizaciones laborales iniciales.

Además, solicitó agilizar y simplificar los procesos de homologación de títulos profesionales extranjeros. La Xunta ha mantenido reuniones con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y con universidades públicas gallegas para avanzar en una vía específica para jóvenes retornados beneficiarios de becas BEME.

Por último, González destacó el éxito de la Estrategia Galicia Retorna, que ha propiciado el regreso de casi 50.000 personas desde 2018 hasta 2024 y ha contribuido a un saldo migratorio positivo con un incremento de más de 140.000 habitantes en la comunidad.