En 2025 se incautan 2.466 móviles en prisiones

Archivo - El centro penitenciario de Estremera, en Madrid

En el año 2025, los centros penitenciarios bajo la dependencia de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior decomisaron 2.466 teléfonos móviles. Esto eleva a un total de 13.208 dispositivos incautados desde el año 2021.

El sindicato Acaip-UGT ha señalado que este fenómeno genera un mercado negro y supone una amenaza para la seguridad en las prisiones. Este sindicato advierte que la presencia de estos dispositivos es un problema recurrente, calculando que se detectan más de seis teléfonos diariamente por parte del personal penitenciario.

Según Acaip-UGT, los teléfonos móviles continúan siendo uno de los objetos prohibidos más comunes en los centros penitenciarios, lo que representa un riesgo serio para la seguridad y el control de las comunicaciones entre internos.

  1. Drones y falta de medios de detección

Drones y falta de medios de detección

Estos dispositivos pueden ser usados para coordinar actividades ilícitas, gestionar redes delictivas o mantener contacto con víctimas en casos de violencia de género, poniendo en peligro la seguridad de instalaciones críticas para el Estado, según ha explicado el sindicato.

Acaip-UGT ha destacado la obsolescencia de numerosos sistemas de inhibición de señal y la insuficiencia de herramientas para localizar estos aparatos, a pesar del aumento en la utilización de métodos avanzados para introducir móviles en las prisiones.

Además del tamaño reducido y la facilidad para ocultarlos, también se ha alertado sobre el uso de drones que permiten lanzar paquetes con gran precisión al interior de los centros. Esta práctica dificulta la prevención y facilita la entrada de aparatos más sofisticados con acceso a internet.