La regularización acortó brecha del alquiler, pero no la cerró

Archivo - Vivienda en una foto de archivo.
Archivo - Vivienda en una foto de archivo.

 

Un estudio del catedrático del Departamento de Economía y Empresa de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, Joan Monràs, señala que la regularización extraordinaria de inmigrantes del 2005, impulsada por el entonces presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, estrechó la distancia entre los migrantes no comunitarios y los autóctonos en el acceso a alquiler y compra de vivienda, aunque sin llegar a cerrarla por completo.

El análisis, publicado en 'BSE Working Papers', también vincula este proceso con cambios en los patrones de consumo. La UPF ha difundido estos resultados en un comunicado de este miércoles.

  1. Efectos en alquiler y compra de vivienda
  2. Cambios en consumo y factores culturales

Efectos en alquiler y compra de vivienda

El trabajo recoge que, tras la regularización, la proporción de inmigrantes procedentes de fuera de la Unión Europea que vivían en viviendas de alquiler bajó entre 10 y 15 puntos porcentuales. La caída se observa tanto frente a hogares nativos con características socioeconómicas comparables como frente a migrantes de la UE.

Según Monràs, este descenso en el peso del alquiler se asocia al aumento de inmigrantes no comunitarios que pasaron a comprar vivienda mediante hipotecas. "Si bien la brecha en las decisiones de tenencia de vivienda --alquiler o compra-- se redujo una vez los inmigrantes no comunitarios obtuvieron los permisos de trabajo, continuó habiendo una brecha sustancial, lo que sugiere que las diferencias entre inmigrantes y nativos a la hora de decidir si comprar o alquilar reflejan no solo las oportunidades del mercado laboral, sino también la variedad de gustos", resume el investigador.

Cambios en consumo y factores culturales

La investigación determina que la diferencia de gustos y preferencias personales y culturales entre los colectivos analizados explica "la mayor parte de las singularidades en el consumo". Este enfoque sitúa el origen de buena parte de las diferencias observadas más allá de los factores habituales.

En concreto, el estudio apunta a que, además de los cambios vinculados a la regularización, las singularidades de consumo no se explican solo por aspectos socioeconómicos estándar como los ingresos, la geografía o el tamaño del hogar, tal como se recoge en el trabajo.