Multas de hasta 7.500 euros por incumplir la desconexión digital laboral

Desconexión digital

Seis de cada diez trabajadores reconocen que responden llamadas, mensajes o correos fuera de su horario laboral, según refleja la encuesta de 2025 sobre Desconexión Digital. Este dato pone de manifiesto que, aunque este derecho está protegido por ley desde hace años, aún no se respeta plenamente.

A pesar de que la legislación ampara el descanso fuera de la jornada de trabajo, la obligación de estar disponibles para atender cualquier comunicación sigue muy arraigada en España. Muchos empleados admiten que no siempre logran cumplir este derecho. “A rajatabla no. Algunos días sí, otros no”, comenta un trabajador al ser preguntado sobre si consigue desconectar digitalmente.

La cuestión no solo es individual, sino también estructural. La encuesta revela que dos de cada tres trabajadores opinan que sus empresas carecen de políticas claras para asegurar el derecho a la desconexión digital. La falta de protocolos contribuye a que estas prácticas se normalicen y dificulta que los empleados ejerzan su derecho sin sentir presión.

  1. Normativa legal sobre la desconexión digital
  2. Consecuencias del incumplimiento

Desde el punto de vista jurídico, tanto la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales, en su artículo 88, como el Estatuto de los Trabajadores, en el artículo 20 bis, establecen que los trabajadores no están obligados a responder comunicaciones fuera de su jornada laboral. Estas leyes protegen el derecho al descanso, la privacidad y la vida familiar, aplicándose tanto en ambientes físicos como digitales.

Es importante tener en cuenta que esta regulación busca proporcionar un equilibrio que permita a los empleados mantener su bienestar sin que la tecnología invada sus espacios personales.

Consecuencias del incumplimiento

Por otra parte, la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social recoge que vulnerar los periodos de descanso o interferir en las vacaciones es considerado una falta grave. Esto implica que no respetar el derecho a la desconexión digital puede acarrear sanciones para las empresas.

En definitiva, aunque el marco legal es claro y protege a los empleados, la práctica cotidiana todavía presenta desafíos que es necesario superar para garantizar el respeto efectivo a este derecho.