Cuerpo indica que respuesta económica a guerra en Irán se adaptará según evolución
- La respuesta del Gobierno ante la crisis en Oriente Medio
- Medidas económicas para proteger a los hogares y empresas
La respuesta del Gobierno ante la crisis en Oriente Medio
La economía española encara la crisis derivada del conflicto en Oriente Medio desde una posición sólida, según ha destacado el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. En el Congreso de los Diputados, el responsable del Ejecutivo subrayó que la intervención gubernamental se adaptará conforme avance la guerra en Irán, pero valoró la fortaleza estructural del país para afrontar estos choques.
El ministro explicó que España cuenta con un plan amplio y ambicioso, enmarcado en un real decreto ley anticrisis que prioriza la rapidez, la atención a los sectores más vulnerables y la flexibilidad necesaria para ajustar las acciones según evolucione la situación internacional. Este conjunto de medidas se centra en dos pilares fundamentales: proteger y preparar
Cuerpo insistió en que, aunque sigue vigente una considerable incertidumbre sobre la duración y el impacto final del conflicto, España ha logrado una resiliencia importante gracias a reformas económicas y energéticas realizadas en los últimos años, las cuales constituyen un escudo frente a los posibles efectos negativos. Destacó que enfrentar esta crisis ahora es posible porque «los deberes están hechos».
Medidas económicas para proteger a los hogares y empresas
Entre las iniciativas más destacadas, el ministro anunció un paquete valorado en 5.000 millones de euros para mitigar el impacto económico y estructural, además de 2.000 millones en avales destinados al sector del transporte. Estas medidas buscan aliviar la carga sobre los hogares y empresas afectados por el aumento de costes derivados del contexto internacional.
Dentro de este marco, se prevé que 20 millones de hogares reduzcan su factura eléctrica en un 15% de media, y hasta un 25% en aquellos considerados vulnerables, gracias al reforzamiento del bono social eléctrico. Para lograrlo, se combinan tres ajustes fiscales: eliminación del impuesto sobre la producción de energía eléctrica, rebaja del impuesto especial a la electricidad al 0,5% y disminución del IVA en este sector al 10%.
Asimismo, la rebaja del IVA al 10% en carburantes, junto a la reducción del impuesto de hidrocarburos al mínimo permitido por la normativa europea, puede suponer una reducción de hasta 30 céntimos por litro. Esto equivale a un ahorro aproximado de 20 euros por depósito para un automóvil promedio, según lo indicado por el ministro.