Un estudio revela desigualdad en contenidos, dificultad y corrección de la PAU
La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) continúa presentando un carácter "desigual", con diferencias significativas en cuanto a contenidos, dificultad y criterios de corrección entre las distintas comunidades autónomas.
Así lo revela un reciente estudio comparativo de Escuela de Todos, que analiza las pruebas de Selectividad correspondientes a 2025 en las 17 comunidades autónomas y su evolución en relación con las de 2023.
El informe indica que, aunque la reforma de la LOMLOE ha impulsado una cierta mejora en la homogeneización, todavía persisten diferencias sustanciales que impactan en la igualdad de oportunidades para los estudiantes al acceder a la universidad.
Lengua castellana y literatura
El análisis compara los exámenes de Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas II e Historia de España, señalando que la nota de Selectividad depende en gran medida del territorio donde se realiza.
En Lengua Castellana y Literatura se detectan grandes diferencias tanto en la dificultad como en la corrección. La falta de directrices a nivel estatal sobre el peso de cada bloque ha permitido que cada comunidad autónoma elabore pruebas muy diversas.
Existen marcados desequilibrios entre los bloques de contenido. A pesar de algunos avances en comparación con 2023, subsisten discrepancias en el peso asignado a los apartados de Comunicación, Reflexión Lingüística y Educación Literaria.
La existencia de diferentes opciones sigue generando desigualdades y, en consecuencia, ventajas competitivas entre territorios. Además, el porcentaje del temario necesario para obtener la máxima calificación varía entre un 25 % y un 50 % según la comunidad.
Los criterios de corrección continúan siendo heterogéneos en aspectos como la penalización de faltas ortográficas, la valoración de la expresión escrita, la precisión en los criterios de evaluación y la puntuación otorgada a cada pregunta. En 2025, la PAU ha incorporado un enfoque más orientado a las competencias y menos centrado en la memorización.
Matemáticas II
En cuanto a la PAU de Matemáticas II, el estudio destaca avances significativos respecto a 2023, convirtiendo a esta materia en la que presenta mayor nivel de homogeneización entre comunidades autónomas.
La mayoría de las autonomías han equilibrado el peso de los bloques de Álgebra, Geometría, Análisis y Estadística, a la vez que han reducido la opcionalidad que antes permitía eludir algunos bloques completos.
En 2025, los estudiantes han debido examinarse al menos de tres de los cuatro bloques para aspirar a la máxima nota en la mayoría de las comunidades, frente a 2023, cuando en algunas regiones bastaba con uno o dos bloques.
Según el estudio, esta reducción de la opcionalidad ha aumentado la exigencia académica, obligando a preparar una parte más amplia del temario.
Este informe considera que Matemáticas II es la asignatura que más ha avanzado hacia una prueba homogénea y comparable entre comunidades autónomas.
Historia de España
Por su parte, la materia de Historia de España sigue presentando importantes desigualdades territoriales. Esta situación comienza en la aplicación de los saberes básicos establecidos por la LOMLOE, que cada comunidad desarrolla con amplios márgenes de libertad.
Así, mientras comunidades como Cataluña, Comunidad Valenciana o País Vasco evalúan exclusivamente Historia Contemporánea, otras incluyen periodos históricos mucho más amplios.
Esta diferencia hace que los estudiantes afronten la prueba con niveles de preparación y extensión del temario muy dispares.
La opcionalidad también influye en la dificultad real del examen. Aunque en 2025 se redujo en comparación con 2023, algunos alumnos pueden aún evitar bloques completos del temario, mientras que otros deben demostrar conocimientos más extensos.
La estructura del examen de Historia de España sigue siendo muy desigual entre las comunidades en aspectos como el número de preguntas, el peso de las cuestiones largas y el equilibrio entre memorización y análisis histórico.
El informe recoge que la PAU 2025 incorporó cambios relevantes impulsados por la LOMLOE, con un mayor peso en las preguntas competenciales, el análisis y la capacidad argumentativa, en contraste con los modelos más memorísticos de años anteriores.
No obstante, estos avances no se aplican de forma uniforme en todas las comunidades autónomas y persisten diferencias notables en contenidos, dificultad, opcionalidad y criterios de corrección.
El estudio concluye que España mantiene en la práctica modelos de Selectividad muy distintos entre territorios, lo que sigue afectando la igualdad de oportunidades en el acceso a la universidad.